En la intervención, un implante se reventó
La modelo argentina sufría de dolor y molestias, pero no encontraba el momento de realizarse el procedimiento. El cirujano plástico Nicolás Oyarce le realizó un recambio. Pasó de 160 a 205 cc.
Unos 27 años, o quizás un poco más calcula, llevaba con los mismo implantes mamarios Mariel Aereboe (52), quien -tras enfrentar dolores y malestares a causa de las prótesis- se sometió a una cirugía para un recambio. Uno que fue preciso y que ocurrió antes de que sucediera un percance.
‘Fue todo muy rápido, pero exitoso', dice. ‘Se me había roto una cápsula. Los laboratorios señalan que las prótesis tienen 10 años de duración, que es el tiempo que ellos tienen de responsabilidad sobre éstas. Sin embargo, uno las puede tener mucho más tiempo mientras te hagas los controles y no pasa nada. Ahora, se descubrió también que hay ciertos problemas que pueden traer, entonces, en general, la gente se está sacando los antiguos', añade.
¿Por qué decidió sacárselos después de tanto tiempo, Mariel?
‘Porque me provocaban dolor. Me lo aguanté, pero en un momento no di más. También me hacía controles y solamente estaban encapsulados. Pero como me dolía y me molestaba, vi cuándo podía hacerme una cirugía, pero estiré el chicle, porque hace años que no me sometía a una operación. Además, por mis niñitas (hijas Julieta y Josefina Lladser), una entre más vieja, más temerosa. Así que lo hice antes de Fiestas Patrias para tener esos días libres para descansar'.
El 15 de septiembre se sometió a la intervención con el cirujano plástico Nicolás Oyarce. ‘Me saco el sombrero ante él, porque cuando me estaba operando, surgió una complicación. Cuando trataron de sacarme la prótesis, se rompió y quedó la embarrada. Pero el médico es un genio y logró hacer todo igual, limpió y todo', relata sobre la intervención.
El médico Nicolás Oyarce (@ drnicooyarce) aporta que ‘lo que le hicimos fue un recambio de implantes mamarios, ya que ella se los colocó hace casi 30 años, los cuales, en esa época, no eran tan seguros como los de ahora y hay más probabilidad de generar complicaciones como contractura capsular, que es cuando los implantes se ponen duros y generan molestia y dolor. Además, tienen una gran posibilidad de romperse y generar una reacción de la silicona al cuerpo. Los implantes actuales son mucho más seguros y con tecnología moderna. Los puedes tener 5,10, 15, 20 años sin problemas, pero realizándose los controles anuales indicados por el cirujano'.
Sobre las complicaciones, el especialista detalla que ‘se rompió la cápsula que cubre la silicona. Fue complejo, ya que es más difícil el retiro total de la silicona, junto con agregar más tiempo de cirugía'.
Ahora, señala, luce implantes de otro perfil. ‘Antes se veían más artificiales y ahora son más naturales', detalla. Hace 27 años se colocó 160 centímetros cúbicos y ahora optó por 205. ‘Se notaba muy para mi cuerpo, de hecho, tenía poco. Pero me puse un poquito más, pero se ven distintas, son más naturales. Y aparte me las pusieron debajo del músculo, antes la tenía sobre el músculo, así que hubo harto cambio', señala.
¿Cómo ha sido su semana postoperatoria?
‘El segundo día que salí de la clínica, no me dolía nada. Pensé que me iba a doler, pero no fue así. Si bien esto era absolutamente ambulatorio, me tomé la noche en la clínica porque había sido mucho el hurgueteo que había habido con esto de que se había roto un implante y para no sufrir, me quedé una noche, pero no pasó'.
Al día siguiente tuvo su primer control y kinesiólogo. Y, pese a que le prohibieron manejar, igual lo hizo. ‘Me encontraron impecable. A la semana de operarme, tuve mi segundo control y estaba impecable, pese a que soy muy desordenada en los cuidados. No me tomé ni los antibióticos', cuenta la exmodelo del ‘Venga conmigo', quien ya volvió a trabajar. ‘Como es ambulatoria, en menos de siete días me sentía bien y volví a hacer mis cosas sin problema', añade.
¿Por qué no se tomó los antibióticos, Mariel?
‘Lo hice, pero todo desordenado porque me tenía que despertar a las 3 de la mañana. Le conté al doctor y me dijo que gracias a Dios, tenés buena salud y no ha pasado nada. Que no era lo que se aconsejaba, pues por algo se receta, pero estaba recuperándome bien. El doctor es súper cercano, tanto que le dije que lo único que no quiero es salir pechugona de la cirugía'.


