Javiera Andrade cumplía una actividad con alumnos cuando supo que había sido seleccionada como voluntaria para el Mundial
Hasta ahora, la ex seleccionada de Handball, dice que no ha encontrado otros chilenos entre los voluntarios, pese a que está en grupos con 400 personas. Arrendó una casa con otros nueve jóvenes de toda Latinoamérica.
Unas 65.000 personas, según datos de la FIFA, serán voluntarias en el Mundial 2026 que comienza este jueves. Unas 4.000 se concentrarán en Miami, entre ellas una sola chilena: Javiera Andrade (24), alumna de la carrera de Estudios Internacionales de la U. de Chile.
La joven es capitana de la Selección de handball y presidenta del Centro Deportivo de Estudiantes de la universidad. Se encontraba en una actividad con mechones cuando recibió el correo que llevaba meses esperando. Lo abrió y alcanzó a leer unas líneas en inglés: había sido seleccionada como voluntaria del Mundial 2026 en Miami. «Me emocioné y me escondí para que los mechones no me vieran llorando, jajajá. Es que pensaba que sería imposible, porque postula más de un millón de personas. De hecho, postulé con poca fe el último día», recuerda.
Javiera viajó este miércoles rumbo a Estados Unidos, donde estará 40 días entre el 10 de junio y el 21 de julio. Tendrá 11 jornadas de trabajo como voluntaria y el resto del tiempo lo usará para conocer Miami y seguir conectada con la universidad para no descuidar los estudios (ver fotos en https://goo.su/IjbzVPU). «Voy a cerrar el semestre antes y daré las pruebas desde Estados Unidos», cuenta.
Lo primero que hizo cuando se enteró de que sería voluntaria fue buscar a otros chilenos, pero hasta ahora no he encontrado. «He buscado en grupos de Facebook, de WhatsApp. Estoy en grupos con más de 400 personas con quienes hicimos la entrevista juntos pero no he encontrado ningún otro número que comience con +56, al menos en Miami».
La joven calcula que el viaje completo le costará cerca de $3.000.000 entre pasajes, alojamiento, traslados y estada. Los vuelos le costaron unos $650.000 mil ida y vuelta, gracias a una oferta que encontró junto a su mamá. «Ella me dijo: «Javi, ya veremos cómo se paga, pero tú tienes que ir. Esto es lo que tú quieres hacer en tu vida»», relata.
El resto intentó reunirlo sola. Se puso a vender productos afuera de conciertos (llaveros, coronas de flores y otros artículos de merchandising) y armó una rifa en su Instagram (@javotana). «Soy estudiante, pero no quería que todo saliera de mi familia», asegura.
El alojamiento también lo resolvió por internet. Entró a grupos de voluntarios en redes sociales y armó un grupo con otros nueve jóvenes latinoamericanos: tres argentinos, dos brasileños y un voluntario de Bolivia, Ecuador y México. Hoy ya tienen arrendada una casa, una van para moverse y reuniones semanales por videollamada.
«Es raro irse a vivir con gente que uno no conoce. Hemos hablado hasta de qué va a desayunar cada uno. Yo soy pescetariana y todos comen carne. Los argentinos me querían matar porque no iba a comer asado, jajajá», bromea al respecto.
Javiera juega handball desde los seis años, estuvo en la Selección chilena y vivió dos años en Barcelona, donde jugó en clubes semi profesionales. También fue voluntaria en el Mundial de Handball de España 2021 y el año pasado participó en el Mundial Sub 20. Dice que ahí descubrió que quería seguir colaborando como voluntaria: «Conocí gente demasiado bacán. Uno se da cuenta que todos están interesados en cosas parecidas y eso se vuelve súper entretenido».
En Miami trabajará en gestión de colaboraciones con marcas dentro del estadio. Según la capacitación que recibió, podría ayudar en recorridos para invitados, entrega de premios, actividades de FanFest y apoyo logístico. «El viernes voy a saber bien cuál es mi trabajo. Pero podríamos hacer desde recorridos del estadio hasta rellenar refrigeradores con agua y bebidas isotónicas».
Más que ropa, en su maleta decidió llevar un pedacito de Chile. Las clásicas banderas y pines para intercambiar, pero unos días antes de tomar el avión, fue al mercado Tirso de Molina y compró dulces para compartir. «Voy a llevar Suny, que me gustan mucho, Super 8, Guagüitas, vino y pisco. Quiero representar bien a Chile, jajajá», dice.


