Software similar al que opera en los metros de París y Londres estará conectado a más de 7.000 cámaras
No individualiza personas, pero sí identifica conductas, lo que permite generar una base de datos para anteponerse a las incivilidades.
Con poco más de dos millones y medio de viajes diarios, mantener la seguridad y continuidad de servicio en el Metro de Santiago no es cosa fácil. Bien lo sabe Felipe Bravo, gerente general de la compañía, quien este lunes sacó pecho para mostrar la última y más moderna sala de televigilancia de la red, que por primera vez integra un software de Inteligencia Artificial (IA), el que permite no solo detectar en tiempo real a evasores y comerciantes ambulantes, sino también anteponerse a todo tipo de incivilidades que se producen en la red.
«Este centro de monitoreo incorpora IA a la video analítica, con el objetivo de generar a partir del comportamiento de las personas, una base de datos que nos permita anticipar la ocurrencia de ciertas conductas que afectan negativamente la experiencia de viajar en Metro, a la vez que activar tempranamente nuestros equipos de seguridad», explicó el ejecutivo.
Incivilidades
Según detalló Francisco Garafulic, subgerente de Seguridad del ferrocarril metropolitano, «hablamos de un software que se alimenta de imágenes y que es capaz de analizar y de alertar sobre comportamientos previamente establecidos, lo que nos permite tomar dos caminos de acción: a nivel reactivo, podemos reaccionar en tiempo real ante grupos de evasores o comerciantes que buscan instalarse dentro de alguna de las 143 estaciones. A nivel preventivo, podemos prever dónde y a qué hora se producirán las incivilidades, para esperarlas con nuestros equipos de seguridad desplegados en el lugar».
También explicó que, por ahora, esta nueva tecnología no sustituirá a los centros de televigilancia operados por humanos, sino que más bien los complementará. «Con poco más de siete mil cámaras desplegadas, es imposible verlas todas al mismo tiempo, por lo que decidimos integrar este nuevo nivel para asegurar un mejor control del orden y la seguridad dentro de las estaciones, ya que al detectar una conducta indeseada, como alguien ebrio, un cantante ambulante o algún comerciante en busca de un espacio para ponerse a vender, la IA emite una alarma e identifica el lugar».
Con esa información, el teleoperador se comunica por radio con alguno de los 1.700 miembros del equipo de seguridad de la compañía, compuesto por vigilantes, guardias tácticos y personal de andén, quienes rápidamente proceden a neutralizar el problema. En caso de que el infractor oponga resistencia entra en acción Carabineros, ya sean los de la 60° Comisaría de Metro o el personal de los diferentes cuarteles territoriales que hay en superficie.
En cuanto a las limitaciones de esta tecnología, Garafulic dijo que «por ahora, en Metro nos importa detectar al evasor y al comerciante ambulante, saber en qué estaciones es más común, los horarios y cómo lo hacen; para con esa información mejorar nuestras estrategias de seguridad e impedir que esas conductas se repitan al día siguiente».
Además destacó que en otros países, como China, esta tecnología permite identificar a personas con nombre y apellido, acá no será así. «Tampoco puede identificar a personas con orden de detención vigente, pues nuestro sistema no está en línea con Carabineros», explicó.
Finalmente, el subjefe de toda la seguridad de Metro contó que este sofisticado software no funcionará dentro de los vagones. «Eso es, porque en los vagones, donde suelen actuar los carteristas, los pasajeros suelen ir más juntos y esta tecnología necesita espacio para analizar las conductas». Entonces, para proteger a las personas de este tipo de robos silenciosos, se mantendrán las cámaras de alta definición al interior de los coches, lo que actualmente permite atrapar a los malandrines incluso antes de que se bajen del tren.


