El mediocampista de Independiente abrió la ruta de la victoria con un derechazo
Nació en Bahía Blanca, Argentina, y alcanzó a jugar nueve amistosos con la Albiceleste de Mascherano, pero Nicolás Córdova lo convenció de defender a susangre paterna.
En Argentina pocos entienden cómo Lautaro Millán cambió a la Albiceleste por la Roja. El crack de Independiente, que alcanzó a jugar 9 amistosos con la selección de Javier Mascherano, acabó honrando a su padre chileno y aceptó el desafío de defender a su sangre, lo que le valió anotar el primer gol del equipo de Nicolás Córdova en el Mundial.
«Chile le ganó a nueva Zelanda con un gol de Millán», tituló el diario deportivo trasandino Olé, con una pizca de ironía. Porque el heredero de la 14 de Matías Fernández ya es titular en Independiente de Avellaneda y en las inferiores de la selección argentina ya le tenían reservada una oportunidad. Pero darle una alegría a su papá pudo más.
«Quiero agradecer a los chicos de la selección, que me recibieron de la mejor manera, y a mi padre. Estoy muy contento, más por mi viejo que me está viendo por la tele y debe estar llorando. Agradecido a él, es su país. Gracias a él estoy acá», dijo el oriundo de Bahía Blanca.
«Este grupo trabajó mucho para esto. Estamos para grandes cosas. Esta selección no tiene límites y trabajaremos de la mejor manera para que este Mundial en casa salga de la mejor forma», agregó el jugador más caro que posee el combinado nacional, ya que el Rojo lo tiene tasado en 2,5 millones de euros y en Avellaneda lo consideran a sus 20 años como una de las joyas más exportables.
Finalmente, Millán agradeció a Nicolás Córdova por haberlo ido a buscar y confiarle gran parte de la suerte de la Roja Sub 20. «Estoy muy comprometido con el grupo, gracias a Nicolás que confió en mí», dijo el bahiense, que en el momento del gol relató cómo fue el festejo eufórico. «Me decían: ahora sos chileno, pero siempre con la mejor onda. Muy agradecido de ellos por el apoyo», contó.


