De gira en Viena, está a punto de cumplir un año en la compañía
El ex Morandé con Compañía cuenta que todos ganan casi el mismo sueldo y que tienen desde fisioterapeutas hasta masajistas a su disposición.
Está a meses de cumplir su primer año en el Cirque du Soleil, como parte del espectáculo itinerante «Kurios: Gabinete de curiosidades», que hoy tiene a Hans Esparza, mejor conocido como Miguelito para los chilenos, en Viena de gira de la obra donde encarna a Cosmolito.
«Han sido maravillosos estos meses. En Chile muchos sabían que tenía ganas de llegar al Cirque du Soleil, que era mi sueño. Estar acá es algo que no se puede describir con palabras, lo estoy viviendo día a día», dice de entrada.
Uno ve de afuera el espectáculo ¿Cómo es toda la producción?
«El Soleil es circo y teatro en un mismo lugar. Es difícil de describir con palabras. Para todos los que venimos del circo, la meta es llegar acá. También mi meta es hacer películas y series, llegar a la pantalla grande, Netflix, Hollywood. El Cirque du Soleil es fantástico. En el día a día tenemos de todo lo que se pueden imaginar: tenemos comida, paramédicos, fisioterapeutas, masajistas. Acá nadie es más que otro. Da lo mismo si en tu país eres consagrado o un actor famoso. La mayoría acá son atletas de alto rendimiento. Los sueldos son casi parejos. No hay diferencias abismales, como en la televisión donde unos ganan millones y otros no. Es fantástico. El personal es a otro nivel y el circo también. Acá tenemos peluquería y vestuario. De todo. Estar en esta compañía es fascinante».
¿Cómo se comunica con sus compañeros?
«La verdad es un mundo multicultural. Los que trabajamos acá, hay gente de Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Mongolia, China, México, Argentina, Colombia, Francia, Bélgica, Polonia? de todos los países que se pueda imaginar. Yo me llevo bien porque soy de sangre liviana, donde voy me hago querer, me adapto muy rápido. Todos me tienen cariño y andan muy pendientes de mí, más que aprender inglés, les estoy enseñando español a todos. Trato de inculcarles la cultura latinoamericana a todos».
Miguelito, usted no habla español en la obra?
«Tengo textos en francés; dos palabras en italiano y cinco palabras en ruso».
¿Cómo lo hizo?
«No hablo ninguno de los idiomas, pero cuando estuve en Montreal donde, aparte de tener clases de actuación, tuve que armar el personaje, dale vida, ver por dónde llevarlo, me mostraban el show, porque el personaje lo comparto con otra persona. Estamos en rotación, 3 meses yo, 3 meses la otra persona, que es mujer. Los textos son los mismos, sólo cambia el género. En mi caso me pinto y le doy un toque masculino. Así que estaba en la creación del personaje y adicionalmente en clases de francés y aprenderme el texto».
¿Usted se maquilla?¿Cuánto se demora?
«Sí, tuve que aprender a maquillarme para el personaje. Me demoro ahora entre una hora, hasta una hora y media. Si lo hago muy relajado, hasta dos horas. Antes, haciéndolo apurado me demoraba entre dos a tres horas».


