Monarch y Valdivieso
En 1955 la empresa Luminosos Parragué fabricó e instaló dos grandes carteles luminosos en la calle Rancagua, en Providencia. Uno es de calcetines Monarch y el otro de champagne Valdivieso.
Con el paso del tiempo se transformaron en un clásico de la capital, especialmente al caer la noche, cuando las luces de neón se encienden, la botella se descorcha y deja caer el espumante en dos copas. Las medias de colores, a su vez, tienen un efecto que las hace girar.
Luego de 55 años, ayer los dos letreros fueron declarados oficialmente monumentos históricos. «El patrimonio no son solo los edificios. Generaciones de chilenos han visto estos letreros luminosos», dijo el ministro Joaquín Lavín al firmar el decreto junto al Presidente Piñera.
¿Habría pasado lo mismo con el afiche de «Aluminio El Mono», de la Vega Central, si aún existiera?


