Más de 40 personas se realizaron chequeos gratuitos en la FALP
Se detectaron lesiones precancerígenas especialmente en cara y cuello de algunos pacientes.
Este sábado, cerca de 40 personas con albinismo participaron en el primer operativo dermatológico dirigido específicamente a ellos. El evento fue organizado por la Fundación Arturo López Pérez (FALP) en colaboración con la corporación Albinos Chile (que habilitó inscripción en Instagram).
La actividad, que incluyó fichas, exámenes dermatológicos minuciosos y ayuda médica, se realizó en el Instituto Oncológico FALP, ubicado en la comuna de Providencia. El objetivo principal era detectar lesiones precancerosas o sospechosas en la piel de pacientes, atendiendo su especial riesgo frente a la exposición solar extrema. Además, se aprovechó la ocasión para hacer un chequeo general de salud dermatológica con uso de un examen físico completo con tecnología avanzada.
«Durante la consulta, me diagnosticaron queratosis actínica (una lesión precancerígena), así que fui tratada inmediatamente, con nitrógeno para prevenir el desarrollo de cáncer de piel. En nuestro colectivo siempre existen historias de pérdida de mates, dolor de quienes no recibieron este tipo de alivio y protección, y miedo frente a síntomas que pueden no ser entendidos», relata.
El doctor Jonathan Stevens, dermatólogo de la FALP, participó del operativo médico. Dice que una de las principales amenazas para el colectivo es la exposición crónica a radiación ultravioleta. «Las personas con albinismo oculocutáneo (OCA) es una condición genética con base mendeliana que resulta en deficiencia de melanina, el pigmento natural que determina el color de la piel, cabello y ojos, y que también nos protege de la radiación solar.
Las personas con albinismo, tienen poco o nada de melanina, entonces su susceptibilidad frente a daños de piel es muchísimo mayor. Este déficit también explica las mayores probabilidades de desarrollar lesiones graves y al cáncer cutáneo. Las lesiones suelen presentar en la infancia, debido al impacto acumulativo», detalla.
Uno de los hallazgos más relevantes del operativo, según el especialista, fue la identificación de lesiones precancerígenas, especialmente en zonas de alta exposición como la cara y el cuello.
¿Qué hicieron con esos pacientes, doctor?
«A ellos se les aplicó de inmediato crioterapia, un tratamiento seguro y rápido que destruye las células dañadas y frena el avance de la lesión. Esto provoca una inflamación leve y el posterior desprendimiento de la costra, pero previene un daño mayor. Si se observan otras lesiones graves se programa un control preventivo para evaluar la progresión de la lesión».
¿Cómo pesquisaron esas lesiones?
«La consulta incluyó una entrevista social y médica, el uso de dermatoscopía (instrumento de ampliación que permite observar en detalle estructuras profundas de la piel) y una lupa especial que permite examinar con detalle manchas, lunares y otras lesiones cutáneas; y la máquina Visiia, que toma fotografías faciales para evaluar diversos parámetros de la piel, como el daño crónico de radiación solar, la presencia de lesiones vasculares, arrugas finas y otras irregularidades».
Loreto reconoce que desde mucho antes no había sido atendida: «Nos dijeron al final de este operativo, que no habría duda de que debíamos repetirlo, y yo ya espero para el próximo, nunca me había sentido tan aliviada y entendida».
Agregada una indicación social: «Nosotros aconsejamos, constante: solo usar y costosa. «Aunque lo ideal sería usar gorros, ropa de colores claros y mucha protección solar UV, en la práctica, se suele usar gorros, ropa de colores claros y mucha por debajo de mangas largo. Es agotador tener que estar pendiente de ello siempre. Esperamos que se hagan más operativos como este y que la conciencia crezca desde más temprano en la sociedad», concluye.
Segio Carolina González, líder de la corporación Albinos Chile, agradeció la atención y llamó a profundizar en las coberturas de protección y en la formación médica sobre esta condición: «Nos gustaría ver más especialistas preparados en atenciones como esta, en consultorios y hospitales, porque actualmente no es común encontrar atención adecuada a niños, niñas ni adultos con albinismo», asegura.


