La actriz e influencer venezolana confirmó que terminó su relación de 10 años
La ruptura con Abraham Linares fue en mayo y en junio viajó a La Guaira para estar con su familia y su amiga Bárbara, quien días después murió en el terremoto.
Los últimos tres meses han sido durísimos para Nathalie Vera (31) y por eso en medio de esta entrevista lanza un pregunta al viento: «Dios mío, ¿qué es lo grande que se me viene y para lo que me estás preparando?». La actriz («Pobre novio» y «Casado con hijos») e influencer (@nathalieverap 228.000 seguidores en Instagram) sufrió por la pérdida de su mejor amiga, Bárbara Vivas, en el pasado terremoto de La Guaira, algo que compartió en sus redes sociales, pero la verdad es que ese fue el segundo golpe. Poco antes había terminado con su pareja de 10 años, algo que si bien había insinuado y dejado entrever de forma más o menos clara en TikTok, sólo ahora se sintió con la fortaleza necesaria como para confirmarlo abiertamente y hablar de eso.
Nathalie y Abraham Linares se casaron en junio del año pasado, tras nueve años de pololeo. Él se vino a Chile primero y después ella lo siguió, pero antes de cumplir un año, la relación terminó definitivamente. Eso fue el 16 de mayo pasado. «Yo emigré (a Chile) por estar con él, entonces (tras la ruptura) me sentía un poco confundida, como preguntándome ¿si ya no estoy con él que estoy haciendo aquí? Yo estaba súper enamorada y me pasó todo esto entonces ahí fue donde dije: No, no puedo con todo esto. Se venía mi cumpleaños, el invierno sola, así que me fui a Venezuela a curarme del corazón. Estuve con mi mamá, con mi familia, con mis amigas y de hecho estuve allá replanteándome mucho con mi amiga que falleció. Ella tenía una agencia de marketing y estaba pensando en trabajar con ella allá, me estaba ayudando con todo eso, porque yo pensé: ¿Será darle la oportunidad a Venezuela de regresar e intentarlo, por lo menos un tiempo?, pero a la semana de regresar pasó lo de mi amiga. Yo ahí entré en una tristeza profunda», reconoce.
¿Por qué se terminó su matrimonio?
«Lo que pasó fue que los planes de cada uno empezaron a girar por lados diferentes. Hubo muy poca comunicación entonces, cuando no conversas sobre lo que realmente quieres se generan muchos conflictos y es una bola de nieve, vas arrastrando cosas. Cada uno tenía un concepto distinto de lo que iba a ser la relación después de casarnos: él quería tener hijos y que yo me quedara en casa, no que dejara de trabajar, sino como que tranquilizar todo (lo profesional) y me dedicara más a la familia, al hogar. Yo siento que no está mal, pero fue algo que no se conversó. Yo sí quiero ser mamá en algún momento, pero no ahora».
¿Se fue juntando todo?
«Ese tipo de cosas empezaron a desgastar la relación, el romance también se fue, se fue el cariño. Igual yo siento que puse mucho de mi parte, estuvimos en terapia, hicimos viajes, de todo se intentó, pero yo creo que lo que hizo que colapsara fue que él tenía sus planes muy claros, y los respeto, pero obviamente me pasaba a llevar a mí y él decide terminar la relación».
Esas son diferencias irreconciliables.
«Cuando tienes planes distintos, cada quién jala para un lado distinto y no hay una armonía. Quizás yo no le brindé la confianza suficiente para ser esa persona con la que él se abriera, quizás yo no era la persona que realmente quería amar por el resto de su vida… (se emociona)».
Se dice que en los quiebres de pareja siempre son dos los responsables.
«Sí, pero igual entra la rabia, porque desde que me conoce yo he estado haciendo publicidad en Venezuela, obras de teatro, era corista de artistas, viajaba y todo eso, él siempre me conoció así y siempre me apoyó. Pero no sé por qué pensó que ya después de casarnos, después de 10 años juntos, toda esa ilusión mía de ser una persona más reconocida, de crecer, de seguir actuando en teleseries se iba a acabar por estar casada. Es ahí donde yo digo, pues me parece que todos estos años le importaron nada».
Y la ruptura se le juntó con la partida de su amiga.
«Sí, claro, lo que me dice la sicóloga es que son dos duelos: uno es el duelo de mi relación, pues es aprender ahora a vivir con mi individualidad, conocerme a mí misma y andar por mi cuenta sola, porque tenía 10 años con una persona al lado y nada podía hacer en mi vida sin tomarlo en cuenta, a pesar de que igual yo he sido bastante independiente. Y con el duelo de mi amiga es aprender a vivir con ese dolor y pensar en qué cosas le hubiesen gustado a ella porque yo estaba apoyándome mucho en ella con todo esto de lo de la separación. Ella me decía: Trabaja que él se va a arrepentir, tú eres hermosa, eres fabulosa, y saber que ahora ya no puedo agarrar el celular y llamarla… en mis oraciones siempre está y converso con ella, aunque parezca loca en la casa».
No ha pasado mucho tiempo y fueron dos golpes duros, ¿usted está bien?
«Yo creo que más que estar bien, estoy siendo funcional, ya puedo enfocarme en el trabajo, de hecho estoy buscando más trabajo, ojalá salga algún otro proyecto de televisión o algún reality. Obviamente no estoy al 100 por ciento, pero ya estoy levantándome poco a poco, me siento un poco más tranquila, estoy en la fase del entendimiento y de la aceptación. Igual lloro, me encierro a llorar heavy. Ha sido un trabajo largo entre mi terapeuta, Dios, mis amigos y yo, para levantarme y ya empiezo a confiar en que las cosas van a salir bien. El trabajo me ha estado manteniendo más tranquila y enfocada porque realmente es lo que yo quiero».
¿Entraría a un reality, por ejemplo?
«Sí, claro, feliz. Bueno, es que de verdad me pasa cada vaina. Ahora se me murió mi abuelito materno, se llamaba Eulogio Piña y estábamos esperando este momento, pero me pegó mucho porque en La Guaira mi familia igual está con los nervios de punta tratando de salir adelante, porque se perdieron muchas fuentes de trabajo y ahora pasa esto».
Si no se hubiera separado no habría viajado a Venezuela y no habría estado por última vez con su amiga y su abuelito.
«Sí, por eso yo digo todo quizás está pasando por algo. He tenido días muy malos donde no quiero salir, no quiero hacer nada y yo no soy eso, yo soy una persona alegre, que le gusta trabajar, que le gusta echar para adelante y en cuento a estar sola, yo creo que ya llegará una persona que sí vaya con el mismo rumbo mío o que entienda este tipo de cosas».


