El can vivió 12 años y fue el primero que adoptó
Han sido meses complejos para el diseñador trasandino Nicanor Bravo. Tras la sensación de alivio luego de que los resultados médicos le informaran que el cáncer colorrectal había sido superado, sufrió un nuevo golpe: la muerte de su perro Galliano, «el primero de su manada», uno de los 11 canes que viven con él.
«Estoy mal, muy triste. No he dormido nada», confiesa antes de explicar qué pasó con su compañero. «Empezó a tener convulsiones. Primero, no comía. Lo vio la veterinaria Carola Valenzuela (@veterinariaadomicilio.cl). Lo empezamos a tratar, a hacer estudios. Pero nada, tenía un problema en el hígado», cuenta sobre Galliano de 12 años, al cual tuvo que, finalmente, dormir. Eso sí, antes, relata, «me mordió toda la mano. Me dejó su último recuerdo».
El perro, señala, pese a su carácter fuerte, fue un gran compañero. «Fue súper complicado, de mal carácter. Se enojaba con todo. Lo vieron millones de médicos para controlar su mala onda. Pero a mí me daba igual. Me acompañó en mi enfermedad», añade.
El diseñador argentino ha tenido un año complejo. Al cáncer, se suman las deudas derivadas de éste, tener que entregar su taller y el haberse inundado en el pasado temporal. Es por ello que aún continúa con la venta de tickets a $5.000 en su página (acá la puede conocer https://acortar.link/DbjE3z) donde sortea tres creaciones de su autoría a la medida.


