Pedro Amat es cirujano bariátrico, igual que su padre
Con 33 años, en marzo terminó de especializarse. Aparte, este martes compartió escenario con su abuelo.
Cuando Pedro Amat (33) tenía sólo 11 años acompañó a su abuelo, el querido músico nacional Valentín Trujillo, varias veces en el Club de Jazz de Santiago como cantante. 22 años después, como cara visible de Pedro Amat Cuarteto, recibió la invitación del mismo local -ahora en una nueva locación- para que se presentara junto a su grupo. De inmediato Pedro le contó esto a su abuelo y Valentín le respondió: Ohhh, yo quiero ir. Sí o sí te voy a ir a ver. Yo le dije: Feliz que vayas, pero si vas no podemos no tocar algo y me respondió: Pero por supuesto. Y así fue. 22 años después, nieto y abuelo se presentaron juntos la noche de este martes, claro que con una pequeña diferencia: ese niño ahora es cirujano de la Clínica Las Condes y, desde hace dos meses, influencer de medicina.
Valentín, o el tío Valentin para los más románticos, ya tiene 93 años y según reconoce Pedro «físicamente está limitado». Pero cuando se sienta frente a las teclas de un piano, todo cambia. «La música lo mantiene vigente. Yo lo molesto, le digo que rejuvenece 10 años cada vez que toca», agrega entre risas su nieto y padre de un niño de dos años.
Esa juventud musical de Valentín quedó plasmada en la presentación de Pedro, que finalizó con la invitación a su abuelo. «Yo dije ahí: Sería una falta de respeto para todos tenerlo aquí y no aprovecharlo y terminamos tocando, fue el postre», detalla Pedro.
¿Desde cuándo que canta con su abuelo?
«Yo canto con mi abuelo desde que tengo uso de razón, sin exagerar, podría cantar unas mil canciones con mi tata. Le dije que hiciéramos unos temas en español e hicimos Contigo aprendí, de Manzanero, y Cómo fue, un bolero cubano en jazz que él tiene grabado con Ángel Parra Trío, aparte de un par de estándar estadounidenses. Después me decían: Se nota en la complicidad, que tocan hace muchísimo tiempo».
Imagino que deben ser muy especiales estos momentos.
«Son muchas cosas y me emociona. Soy el fan número 1 de mi abuelo. Él es un ejemplo de cómo vivir la vida y cómo llegar a los 93 años. Lo admiro como persona y por ser consecuente con sus ideales. Me ha entregado tanto amor, ha sido tan cariñoso, tan generoso y, además, tiene un talento que no deja de sorprender. Ayer (martes) hizo un solo y nunca lo hace igual, siempre improvisa. Yo lo veía solear y cada vez me sorprende. Es un privilegio estar en el escenario con él. Lo que me queda es admirarlo y recordar estos momentos».
Operando
Cuando no está cantando, Pedro está operando. «Después de 12 años, en marzo me recibí como cirujano bariátrico, igual que mi papá. Hago cirugías que tienen que ver con la obesidad y digestivas, de vesícula, hernias y todo lo que tiene que ver con la guatita», explica.
En Instagram (@Dr.PedroAmat.Trujillo) habla de eso.
«En realidad, me gusta acercar la medicina a las personas y de manera gratuita. Las redes sociales son una herramienta muy importante y la gente consume mucho, pero faltaba una entrega educativa y lo otro es que la obesidad es la gran enfermedad crónica de nuestro siglo y es importante que se pueda mejorar, desde los hábitos y estilos de vida hasta el último eslabón, que es la cirugía. Hoy el 85% de la población tiene problema de obesidad y en Chile anda por ahí».
¿Qué le dice la gente?
«Mucha gente me agradece que sea educativo y me llegan muchas consultas, ayer (martes) no me metí y me llegaron 90 mensajes. Si escribe tanta gente estoy haciendo las cosas bien y lo agradezco, incluso hice un test gratuito para ver tu estado de salud y lo pude ver cualquier persona pinchando en mi perfil, son cinco preguntas que respondes en dos minutos y eso da una orientación para lo que deberías hacer».
Para terminar, qué me puede decir de su hijo ¿le gusta la música también?
«No es chochera, pero Pedrito sacó oreja musical. Ama a mi abuelo y le fascina el piano».


