Claudio Narea y Miguel Tapia vuelven a las pistas y desafían a González
La dupla subió tres canciones para descargar a su sitio y advierte que se proyectan en el tiempo.
Café Tavelli, calle Manuel Montt. Teresita Reyes toma cafecito en un rincón y Miguel Tapia con Claudio Narea buscan un lugar donde instalarse. Ambos se sientan, piden un café cortado y un calvo garzón les saca fotos con un viejo celular. Primer tema sobre la mesa: en qué momento dos tercios de Los Prisioneros decidieron juntarse.Narea toma la palabra. Y explica que durante cinco años, no se habló con Miguel Tapia. «Yo salí expulsado de Los Prisioneros el 2003, y miraba a Miguel y a Jorge (González) como iguales. No había mucho tema que conversar. En realidad, nada», dice el guitarrista.
Miguel Tapia juega con un sobre de sacarina. «No soy un tipo rencoroso y eché a mano a los buenos recuerdos», indica. El espontáneo acercamiento se gestó de una forma impensada: en una entrevista, Miguel le envió un saludo a Narea a través de un periodista. El propio Narea se enteró de aquello y valoró el gesto. Luego llamó a Tapia y quedaron de conversar. Así lo hicieron y la reconciliación se selló. Comenzaron a tocar. Y sin un plan, ahora tienen tres canciones: «Fiesta nuclear», «Legitimar» y «No me ves». Los temas se han descargado profusamente desde el sitio www.narea-tapia.cl.
«Se juntaron las ganas de ambos. Y ahora queremos que este proyecto dure harto tiempo. Está el espíritu de ambos», coinciden, y adelantan que tendrán canciones de «amor y puntudas». Mientras que en las tocatas, advierten, no le harán el quite al repertorio de Los Prisioneros. Narea habla: «Fuimos parte de esa banda y todavía está presente en el corazón de la gente, pero no queremos basarnos en eso».
-La otra vez Jorge González trató de «mi gran amigo» a Claudio Narea. ¿Cómo toman esas tallas?
-Tapia: No engancho. Tengo 46 años y me cuesta enganchar con la mala onda que nos puedan tirar. Pero nos parece bueno que Jorge esté haciendo una gira con «La voz de los 80» y nosotros también tocamos temas que nos pertenecen.
-Narea: Esas canciones no son de Jorge, son de todo el mundo. Y de las canciones que no son mías, a mí gusta tocar «La voz de los 80» y «Quieren dinero».
«Uno con los amigos importantes se pone en la buena. Cuando son situaciones que uno puede dejar pasar. Yo después entendí que el papel del Miguel era que la música de Los Prisioneros no se acabara», afirma Narea, mientras Tapia cierra el diálogo: «Son pocas las cosas importantes en la vida, y juntarse con Claudio de nuevo es una de esas».


