La argentina vivía en El Arrayán en una tiny house
Confesó estar medio ermitaña, porque el lugar es precioso, así que bastante pocas ganas me daban de moverme, confesó.
En 2023, Paula Bolatti contó en estas mismas páginas que había dejado Santiago porque la deprimía. Se instaló en una tiny house de 35 metros cuadrados en El Arrayán, en plena naturaleza. «Tenía esa necesidad de estar en contacto con la naturaleza, alejada del cemento», explicó en ese momento.
A un año después de ese cambio, la trasandina figuraba ayer haciendo la mudanza e instalándose nuevamente en la ciudad. «Me siento mucho mejor y necesito el cambio para activarme un poco más. Sentí que el estar viviendo ahí, en plena naturaleza, me estaba estancando un poco, así que por eso el cambio», detalla.
¿Estaba medio ermitaña?
«Estaba bien ermitaña. El lugar es precioso, así que bastantes pocas ganas me daban de moverme y me fui dando cuenta que pasó el tiempo y me movía bastante poco».
En modo pandemia hubiese estado ideal, pero ahora.
«Claro, hubiese sido perfecto en la pandemia. Cuando tenés que estar en casa y no salir es genial. Pero sí, cuando hay movimiento y el trabajo lo demanda, llegó un punto en que no era cómodo. Y al salir los tiempos que me demoraba. La verdad es que no me daban ganas de salir. Cuando vives en un lugar tan lindo, te quieres quedar ahí. Y eso va generando un estancamiento».
Asimismo, Bolatti necesitaba la ciudad, pues hay más demanda de trabajo, por lo que el cambio radica en estar más cerca de todo.
No obstante, «cuando necesite relajarme, ya sé dónde acudir. La naturaleza, el espacio, me relaja, me da esa conexión que mi alma necesita. No sé si serán los fines de semana, una vez al mes».
Si bien el cambio era necesario, confiesa que «la mudanza ha sido terrible».
¿Cómo así?
«No tengo tantos muebles y cosas así, pero muchas plantas y cositas chiquititas que vas acumulando. Todo lo uso, todo es importante, pero son muchas cosas. Contraté un servicio de mudanza que me está ayudando, son lo máximo. Se hace todo mucho más liviano y la atención es bacán. Se llama Mudanzas y Servicios Move Your House. Excelente servicio, hacen que todo esto sea mucho más ameno».
Antes de cambiarse de la casa que arrendaba en El Arrayán, intentó vender lo más que pudo para poder renovar energías por completo. «Y lo que no se vendió, tenía que quedarse», dijo.
¿Va a echar de menos la casa en la naturaleza?
«Sí, igual sí. Me da nostalgia, penita, pero estoy súper segura del cambio que estoy haciendo. Siempre habrá un lugar en la naturaleza para escapar, sobre todo en Chile, donde hay por donde mires».
Y si bien Santiago es ruidoso y ya no escuchará pájaros o ladridos de perros, está tranquila en su nueva vivienda.
«Allá las ventanas tienen termopanel, así que no escucho nada, ni una bocina ni nada. Además tengo una linda vista a la cordillera», afirma.


