Ladrones entraron a la casa de sus abuelos y se llevaron varias antigüedades
La actriz y artesana cuenta que éste es el único recuerdo que tienen su mamá y sus tías de su familiar, que falleció hace tres años. No tiene ningún valor para la persona que lo compre, señala.
Para el que lo vea, puede ser un cuadro antiguo más, pero para la familia de Ingrid «Peka» Parra es más que una fotografía pintada de casi 70 años de antigüedad: es un recuerdo de su abuela fallecida. Hoy, la actriz lleva una particular campaña para dar con el retrato que fue hurtado recientemente.
Según cuenta, hace una semana, ladrones entraron a robar a la casa de sus abuelos, quienes fallecieron hace pocos años, en Quillota, desde donde se llevaron diversas antigüedades, entre ellas un cuadro pintado a mano tipo fotografía.
«Es la segunda vez que entran a robar», dice la panelista de televisión y artesana, quien explica que en la vivienda, si bien no vive nadie, detrás de ésta, está la casa de una tía. Sin embargo, nadie se percató en el momento del hecho.
«Los delincuentes rompieron las protecciones y entraron por una ventana. Ahí robaron una radio antigua que tenía mi abuelo, un teléfono que se gira el teclado, hasta unas lámparas de cristal, que desmontaron. Entre todas las antigüedades, estaba el cuadro de mi abuela, que ella tenía desde los 20 años», detalla.
En la imagen en cuestión, se ve a su abuela Ana Brantes vestida de novia, pero detrás, hay una historia, dice Peka Parra. «Ella estaba muy enojada, porque no tenía ni una intención de casarse, porque los matrimonios en ese tiempo eran arreglados, uno no conocía con quién se iba a casar. Ella usaba el pelo largo, largo. Tenía un pelo precioso negro azabache. El día de su matrimonio, se lo cortó, tipo melena, porque la obligaron a casarse. Ese día, el de la boda, le hicieron este retrato con el vestido de novia, collar de perlas y con su cabello corto. El tipo que la estaba inmortalizando le pedía que sonriera y ella decía que no. Por eso sale con cara de enojo, porque no conocía al novio. Pero cuando lo hizo, se enamoró y tuvieron más de 10 hijos», resumió.
¿Cuántos años tiene ese cuadro-foto?
«Unos 67 años, aunque yo creo que tiene más años. Más allá de que es una antigüedad, que se puede vender, que el marco es de bronce con una aleación distinta a la que se hace ahora, más todo el detalle que tiene el cuadro en sí, lo que queremos recuperar es que es mi abuela. Podrían vender un cuadro estilo Mona Lisa jajajá, pero no tienen idea de quién es. No tiene ningún valor para la persona que lo compre».
En efecto, explica Parra, el retrato sólo tiene un valor sentimental incalculable para su familia. «Para sus hijas es súper relevante. Es el recuerdo que tienen de ella joven. En ese tiempo no existían fotos ni nada. Es lo único que les queda de ella».
¿Qué han hecho para encontrar el cuadro?
«Lo publiqué en redes sociales. Estamos todos los nietos publicando la foto por todos lados para ver si alguien lo ve alguna feria en la Quinta Región. O en tiendas de antigüedades. Quizás los ladrones, para deshacerse luego del cacho, la vendieron en dos lucas, no sé».
Lo que espera Ingrid Parra es que no lo hayan botado o destruido. «El llamado que hago es que, si ven el retrato de mi abuela, que nos avisen. Si hay que pagar, se pagará. Lo importante es recuperarlo».
¿Tiene un valor emocional?
«Es un recuerdo que para mí es valioso. Para otra persona, no. Le da lo mismo quién es la señora del cuadro».



