La bombita de la Raca avivó la guerra entre dos propuestas que cada día se quieren diferenciar más.
Frente a la nueva modalidad de cahuín impune que instauró ayer Raquel Argandoña (me recordó cuando en radio, Bonvallet decía que soñaba que ciertos dirigentes de nuestro fútbol hacían chanchullos de platas) tengo varias cosas que decir. Una, a nivel de personajes televisivos.Lucía López va en alza. Debería tomar la tocada de oreja mala onda que le tiró la Argandoña como una constatación más de su ascendente carrera. En lo personal, recuerdo que nunca me vi más citado que la vez en que la propia Raquel me mencionó para desmentir mi teoría de que quería quedarse con el puesto de Tonka Tomicic en el «Buenos días a todos». Me sorprendió el nivel de visibilidad que alcancé esas semanas, sobre todo considerando que soy un ser eminentemente anónimo.
Por lo tanto, a sacar conclusiones positivas de este episodio, Lucía. La Quintrala te reconoce como una par. Ante ese escenario, «you know you should be glad». Eso de tratarla de «perra» pudiste haberlo evitado, aunque admito que condimentó esta mediática lucha en el barro hasta niveles sorprendentes. No me cabe la menor duda de que no te la dejará pasar.
E n todo caso, en ese panel tiene otra enemiga, Macarena Tondreau, que Lucía se ganó cuando desde «Intrusos» (La RED) sentenció»me parece poco inteligente que diga que (en «Mira quién habla») la obligan a mentir». Pelotera en desarrollo.
Otro tema importante que nos deja este incidente dice relación con las armas a las que están echando mano los matinales de los dos canales históricamente más importantes del país. Mientras «Bienvenidos» recurre a artilugios que su competencia de TVN parece haber desechado definitivamente, como el permanente afán lúdico de sus rostros, «Buenos días a todos» insiste en poner en escena un áspero trato entre sus opinólogos y entre éstos y los conductores cada mañana.
Ayer, mientras en el 13 Martín Cárcamo anunciaba para hoy una caracterización suya de Chayanne, en la señal estatal Ricarte Soto calificaba de «cizañera» a Tondreau y ella le replicaba «no meta caca donde no la hay».
El único punto de comparación que permite asegurar que la propuesta de «Bienvenidos» es más truculenta o sombría que la de «Buenos días a todos» es la de las historias de abusos sexuales y agresiones intrafamiliares, recreaciones a lo «Pasiones», pero bien cargadas a lo turbio. También habría que mencionar que se va un poco al chancho con la cosa sexual gracias a los tips amatorios del doctor Jarpa. Pero en general se puede decir que si uno se levantó echando la talla le vendrá bien ver el matinal del 13 y si despertó más serio, se sentirá en su salsa viendo el de TVN.


