Es una de las novedades de la Oktoberfest de Malloco
Ximena Urzúa cuenta que es una excelente opción para quienes no les gusta elamargor del vino y para quienes no consumen alcohol.
El centro de eventos Munich en Peñaflor está lleno, desde el jueves pasado que amantes de la cerveza disfrutan de la versión número 20 del Oktoberfest en el lugar. Pero no todo es cervezas y comida en el lugar.
Hay varios puestos de artesanos de Isla de Maipo, uno en particular llama la atención de la gente, el puesto de «Tea Wine» (teawine.cl o haga clic aquí: https://url-shortener.me/8GYV). A pesar de que suene extraño, es un té con sabor a vino.
Ximena Urzúa es la creadora de este té que se ha vendido como pan caliente. Después de trabajar por 17 años en la viña Morandé, a Ximena se le ocurrió esta idea. «Se lo conté a mi mamá y ella fue la primera que me apoyó. Después les comenté a unos amigos enólogos y ellos me dijeron que a pesar de que fuera té, tenía todas las características de las cepas del vino».
El proceso es simple, ciertas viñas llaman a Ximena antes de la fermentación del vino para que se lleve el orujo de la uva. Con una máquina ella deshidrata este residuo y lo une con hebras de té y con frutas según la cepa para aumentar el sabor del té.
Ximena comenta que es excelente para gente que no bebe alcohol o gente que tiene que conducir. «No tiene la astringencia del vino, pero sí su sabor y sus antioxidantes, que es lo mejor del vino. Y a la gente le ha gustado, porque vemos que han vuelto a comprar».
La marca tiene seis tés diferentes, los que son: Merlot, Carmener, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Late Harvest. Además tiene dos presentaciones, una a granel que según Ximena «tiene un sabor más delicado en boca» y la línea premium, que viene con las seis variedades en bolsitas individuales, el que es «más concentrado y mucho más fuerte».
Urzúa asegura que durante este evento ya ha vendido más del 50% de la mercancía que llevaba. «Muchos vienen a ver el té cuando llegan y después vuelven a comprar cuando se van, que al parecer hay harto boca a boca».
A pesar de que lo especial del té es que no lleve alcohol, Ximena indica que hay locales que compran sus tés para saborizar tragos, por ejemplo el gin. «Algunos locales se compran y me dicen que quedan muy ricos con destilados como gin o vodka», finaliza la vendedora.
De gorros con plumas y atuendos alemanes llegaban varias personas al evento, para disfrutar de las variedades de cervezas, como la tradicional Ayinger, una cerveza traída directamente de Alemania y que está por primera vez en la fiesta. Pero aunque el intenso calor invitada a probar una cerveza bien helada, también hubo una amplia oferta gastronómica, como carne servida por meseras con característicos vestidos mientras sonaba música tradicional alemana tocada por la orquesta Zillertal Orchester. Además de los típicos juegos, como la rueda de la fortuna, el barco pirata o el tagadá.
La Oktoberfest continúa este domingo (https://acortar.link/f35PEA).


