Algunas lo devuelven al mes siguiente, pero hay casos en que han tardado un año
La mayoría de las empresas retiene el 2,5% del valor de la unidad por los costos asociados a la operación, como notarios y comisiones a los vendedores.
La situación económica de los hogares y las exigencias de los bancos para entregar créditos hipotecarios -con tasas más altas e ingresos más altos- han dejado a un grupo importante de personas sin financiamiento para comprar una propiedad. Por eso la tasa de desistimiento en la compra de una vivienda aumentó en los últimos dos años y cerró el 2023 con 33%.
Muchos deciden poner fin a los contratos de compraventa por motivos de fuerza mayor (enfermedad, despido o por su situación financiera), pero también hay quienes desisten porque la inmobiliaria no cumplió con el plazo de entrega. Lo que todos buscan es que los desarrolladores les devuelvan el 20% del valor de la propiedad que pagaron en cuotas por comprar un inmueble en blanco o en verde, o sea, el pie.
La ingeniera comercial Daniela Pérez (39) lo consiguió. Ella paró el negocio porque al momento de la entrega ya no era sujeto de crédito. Cuando firmó la promesa calificaba, pero como las tasas aumentaron, el banco le rechazó el financiamiento por no contar con los ingresos suficientes. Mandó un mail a la inmobiliaria y explicó lo que ocurría, por lo que la empresa decidió devolver el pie, salvo un cobro del 2,5% del valor de su unidad por los gastos operacionales asociados. Pérez firmó la resciliación y al mes siguiente vio en su cuenta corriente la respectiva devolución.
Sin embargo, no todos corren con la misma suerte. Una usuaria del grupo de Facebook «Comunidad Capitalizarme» consultó respecto a los plazos que tienen las empresas para devolver el dinero. Ella decidió renunciar al contrato de compraventa por las demoras en que incurrió la inmobiliaria.
«Accedieron a la devolución del dinero. Ha pasado un año desde que se suponía lo iban a devolver, incluso me hicieron firmar una resciliación con la fecha de los pagos y aún así no me devuelven el pie», reclamó.
Acuerdo por escrito
Jorge Venthur, abogado del estudio Quiero mi Pie, reconoce que no hay un plazo legal para que la inmobiliaria restituya el dinero.
«Por eso mismo es aconsejable asegurarse de que todo lo que se acuerde quede por escrito. Si hay un acuerdo, se deben respetar los plazos establecidos. Si no se cumple, lamentablemente se debe ir a litigio y hacerlo cumplir vía tribunales. Pero también puede pasar que la inmobiliaria caiga en insolvencia. Quizás puedan cumplir, pero en plazos más largos», explica.
«Si fijó el plazo en dos meses y han pasado tres o cuatro meses, uno debe hacer una demanda, sobre todo por plazos de prescripción (en temas de cobros). Legalmente, no se puede demandar un pago durante toda la vida. Por regla general son cinco años. Si uno lo hace pasado ese periodo, la otra parte se podría defender con una acción de prescripción y se cae el juicio», advierte.
Los procesos judiciales pueden involucrar un costo extra (por los honorarios de los abogados y las notificaciones judiciales). Además, los juicios son largos. Por lo mismo, sugiere evitarlo y tratar de llegar a un acuerdo extrajudicial.
«La inmobiliaria tiene el sartén por el mango, porque tiene el dinero en sus manos. Va a depender de su voluntad si lo devuelve o no. En la mayoría de los casos se recupera, pero las empresas retienen 2,5% del valor de la unidad por lo que les significó comercializar el departamento (gastos notariales cuando firman la compraventa o las comisiones de los ejecutivos de venta)», explica.
Andrés Innocenti, abogado del mismo estudio, añade que cuando la empresa no cumple con los plazos de entrega hay mejores posibilidades de llegar a un acuerdo: «Como el incumplimiento es de ellos, los costos de operación los debería asumir la empresa».
¿Qué aconseja a las personas que están en esta situación?
«Puede empezar a hacer el trámite de resciliación de manera personal, pero no lo recomendamos. Quizá las personas no entiendan bien la jerga de una compraventa y no van a estar en las mismas condiciones que la inmobiliaria. Ojalá asesorarse con un profesional».
¿Y si no tiene plata?
«La idea es hablar con la inmobiliaria y exponerle la situación de la manera más completa posible».
Algunos vicios
Venthur menciona que en los más de 300 casos que han asesorado el estudio han detectado algunos vicios. Uno de ellos es que ciertos desarrolladores no incluyen pólizas de seguro, que son obligatorias por la Ley de Urbanismo en este tipo de promesas.
«No las incluyen por un tema de costos, por lo que están incurriendo en un delito», manifiesta.
También han observado que no establecen plazos específicos para entregar los proyectos.
«Al no establecer un plazo, las aseguradoras no pagan. La compañía dice que como no hay un plazo, no hay incumplimiento. Lo que debería reconocer la inmobiliaria es que no cumplió con el plazo de entrega, por lo tanto, le da el derecho al cliente de desistir de la compra, devolviendo el dinero al 100%, pero eso no ocurre», sostiene.


