Remate de la casa de Pinilla: ¿por qué subieron el precio si había interesados?

Fecha:

La propiedad ubicada en Chicureo se ofrecía en 18.021 UF, pero la junta de acreedores quiso 32.437 UF

Los encargados del remate esperaban que en la puja se alcanzara el valor de mercado, que está entre 25.000 y 27.000 UF. La nueva cita es el 27de mayo.

Luego de un remate sin interesados en la casa del exfutbolista Mauricio Pinilla en Las Brisas de Chicureo, cuya postura mínima era de 36.041 UF (cerca de $1.452.000.000), la propiedad tenía nueva fecha para encontrar dueño: el 7 de mayo. El valor era mucho más bajo, 18.021 UF (unos $726.000.000) y siete candidatos se anotaron para la puja.

Sin embargo, a último minuto la junta de acreedores exigió que el precio subiera a 32.437 UF (más de $1.300.000.000) y todo volvió a fojas cero.
Pinilla debe más de $1.670.000.000 a distintas personas y empresas, por lo cual un tribunal ordenó el remate de sus bienes.
En este caso, se trata de una casa ubicada en un terreno de 3.300 metros cuadrados, en uno de los barrios más exclusivos de Chicureo. Allí levantó una casa de estilo mediterráneo de 500 metros cuadrados, distribuidos en dos pisos. La vivienda tiene cinco dormitorios y sectores con piso de mármol. Cuenta con un quincho aparte, una piscina con jacuzzi y otras amenidades.
El nuevo remate, con el monto que exigieron los acreedores con piso, quedó fijado para el próximo 27 de mayo en las dependencias de la consultora Colliers en Las Condes.

«Cambiar el precio está dentro de las facultades de la junta de acreedores. Está dentro del marco legal y se hace constantemente en estos casos porque la junta lo que más quiere es recaudar, lo mismo que el banco», comenta
Sebastián Billwiller, subgerente del Área de Remates de Colliers.

«Obviamente, queremos que el remate se cierre de la mejor manera, pero como empresa con experiencia en el rubro, entendemos que ese precio no es el de mercado. No nos ayuda mucho que se haya hecho una rebaja del 10% (respecto del anterior precio mínimo)».
¿Se está ofreciendo muy cara?
 
«Cuando nosotros vendemos una propiedad hacemos un estudio de mercado y la zona donde está la vivienda no marca ese valor. Por lo general, las casas de esa calidad y cantidad de años, con más de ocho años de antigüedad, cuestan entre 25.000 y 27.000 UF (casi $1.090.000.000). De todas maneras depende de cada vivienda. Ésta tiene piscina, es lujosa y de buena calidad, lo que es un valor agregado en comparación a otras. Pero hay que pensar que en los remates se van a puja, entonces, si hay interesados el precio puede llegar a más».
¿Por eso sugirieron partir con un precio más bajo?
«Correcto, es un punto bien importante porque con el primer valor mínimo no tuvimos ningún interesado y ahora cuando lo rebajamos a la mitad, 15 clientes nos pidieron las bases legales del remate y más de siete dijeron que estaban interesados en participar. Éramos partidarios de que tuviera un valor mínimo más bajo para que en el proceso de los oferentes se acercaran más al valor de mercado».
Se ven muchos remates de propiedades sin precios económicos, antes se fijaba un monto mínimo más cercano al valor fiscal.
«No quiero hacer una crítica, pero entiendo que la junta de acreedores trate de que se pague la deuda y que el cliente tenga una salida correcta. El valor de la tasación va aumentando en la zona oriente porque no hay tanta oferta de propiedades».
Castigadas
Billwiller explica que, en general, las propiedades de alto valor encuentran un comprador luego de dos o tres remates fallidos.
«El proceso puede demorar unos cuatro meses. Se llega a un tercer o cuarto remate donde finalmente hay una oferta», indica.
El analista inmobiliario y tasador Teodosio Cayo, socio de Arenas & Cayo, explica que los plazos se suelen extender porque los compradores esperan que las propiedades estén al menor precio posible.
«Las viviendas de mayor valor tienden a ser más castigadas en los remates. Los inversionistas esperan una fuerte rebaja, pese a que los acreedores siempre quieren ponerlas a precio alto por si existiera alguien que quiera pagar más. Hacen una apuesta», señala.

El problema, dice, es que quienes pueden pagar por este tipo de propiedades prefieren hacer una casa a su gusto.

«Además, que en los remates no se puede pagar con crédito hipotecario (se paga a 30 días), lo que lo hace más complejo aún encontrar un comprador», menciona.
Solange Lama, martillera que estará a cargo de la subasta online y presencial con Qremate.cl, cuenta que en general los inversionistas buscan precios de oportunidad, es decir, lo más barato posible, mientras que quienes buscan una vivienda para uso propio son más flexibles a negociar y pagar un poco más.

«Cada remate es diferente. También importa cómo se desenvuelve el martillero y la cartera de clientes que tenga», añade. «En un remate todo puede pasar, es muy difícil saber realmente el resultado con anticipación».

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...