Plan de Roberto Tobar incluye proyección de jóvenes y constantes evaluaciones
El arbitraje necesita y nos exige que comencemos a dar espacio a nuevas generaciones, dice el jefe de los árbitros.
En diciembre de 2022, Roberto Tobar asumió como presidente de la Comisión de Árbitros y apuntó a una renovación total del referato nacional. En 2023 despidió a 14 jueces y contrató a 25 nuevos profesionales. Esta semana se conoció su plan para 2024, que incluye 15 desvinculaciones y 29 jóvenes promovidos. Los despidos obedecieron a distintas razones: resultados insuficientes en las pruebas físicas y teóricas, además de la proyección laboral y el tope de edad para ser referi en Chile (45 años), como fue el caso de Ángelo Hermosilla.
La poda arbitral incluyó a todas las categorías: dos árbitros asistentes de Primera, tres jueces de Primera B, tres de Segunda División, cinco de Proyección (Sub 20 y fútbol femenino) y dos de Futsal (ver infografía). Según explican desde la ANFP, algunos profesionales desvinculados no aprobaron los test físicos durante todo el año: se realizan tres evaluaciones, además de mediciones semanales. Otros no pasaron las pruebas sobre reglas de juego, obteniendo calificaciones muy por debajo de lo que se exige. Y la razón principal en ciertos casos estuvo en cancha, con bajo rendimiento en los partidos, lo que es evaluado y contrastado con la apreciación de un veedor y de la comisión.
«Se busca subir los estándares de rendimiento en el juego, físico y, por sobre todo, en el entendimiento de las reglas para una mejor toma de decisiones, que se relacionen con los requerimientos actuales del fútbol moderno», asegura Tobar. Hubo dos reasignaciones: Felipe Jara descendió de árbitro central a asistente y a Claudio Cevasco, juez del ascenso, se le propuso ser asistente de VAR, pero finalmente no aceptó.
Felipe González, presidente del Sindicato de Árbitros, explica que las desvinculaciones «están dentro de las condiciones laborales». Al igual que en un plantel de fútbol, a fin de año se analiza la continuidad de los profesionales. «Como en toda empresa, hay evaluaciones a fin de año con parámetros que se consideran y fue una determinación del empleador prescindir de estos socios. El sindicato lo lamenta mucho, pero la directiva estuvo al tanto de esta situación en la que se iban a generar despidos de algunas personas que no cumplían con los parámetros establecidos, como se hace todos los años al término de la temporada», dice González.
En la otra cara de la moneda, 17 árbitros centrales fueron ascendidos: tres a primera división, cuatro a Primera B, cuatro a Segunda División y otros seis al torneo Sub 20 o proyección. En total, sumando a los jueces asistentes de las distintas competiciones, se promovió a 29 jóvenes.
«Desde que asumimos la Comisión de Árbitros, hemos centrado nuestro trabajo en constantes mediciones y controles físicos, como así también el conocimiento del juego a través de las reglas y situaciones que presenta el fútbol moderno. El arbitraje necesita y nos exige que comencemos a dar espacio a nuevas generaciones de árbitros, y en esa línea estamos en la búsqueda y consolidación de nuevos talentos para nuestra profesión», agrega Tobar.


