Organismos internacionales acusan uso desproporcionado de la fuerza
El Centro Carter informó anocheque la elección del domingo no puede ser considerada como democrática.
En 20 de los 23 estados de Venezuela se han registrado enfrentamientos y protestas. Solo este lunes, el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (Ovcs) reportó 187 manifestaciones. Hasta el momento no hay información oficial sobre el número de víctimas. Sin embargo, según datos de la Encuesta Nacional de Hospitales, la organización de derechos humanos Foro Penal y fuentes independientes recopiladas por «El Mundo», al menos 13 personas han fallecido y 749 han sido detenidas.
Miles de personas han salido a las calles, y según «El País», la mayoría de los negocios y comercios han cerrado sus puertas, con los trabajadores ausentes. El transporte público opera al mínimo. De acuerdo con Foro Penal, entre los fallecidos hay menores, como Isaías Fuenmayor, de 15 años, quien fue abatido en el estado Zulia, al oeste del país. Se cree que los civiles han muerto tanto a manos de funcionarios del Estado como de grupos armados civiles.
La represión policial ha generado preocupación en organismos internacionales de derechos humanos. Amnistía Internacional emitió un llamado urgente a la protección de los derechos humanos, la libertad de expresión y el derecho a la protesta. «Las personas que salen a manifestarse no deben, en ningún caso, ser reprimidas con uso excesivo de la fuerza ni enfrentar la violencia impune de grupos armados», señaló la organización en una declaración pública.
Otro objetivo de los manifestantes venezolanos han sido los símbolos asociados a Hugo Chávez. Según la «BBC», al menos cinco estatuas del fallecido expresidente han sido derribadas en los estados de Falcón, Aragua, Carabobo, Guárico y La Guaira. «Es la expresión de una ciudadanía ultrajada por una camarilla perversa atrincherada en el poder», justificó César Pérez Vivas, dirigente de la oposición democrática. Diversos registros audiovisuales muestran a miles de personas apoyando en las calles a la líder opositora María Corina Machado. «Cada una de las actas de votación son una prueba irrefutable e irreversible de que ganamos», declaró Machado en un discurso en la ONU en Caracas. «Lo único que estamos dispuestas a negociar es una transición con garantías», añadió, afirmando contar con las actas del 84% de los votos y haciendo un llamado a manifestarse pacíficamente.
Ante las dudas de la comunidad internacional, anoche el Centro Carter emitió su informe que resume el trabajo de sus observadores. «La elección presidencial de Venezuela de 2024 no se adecuó a parámetros y estándares internacionales de integridad electoral y no puede ser considerada como democrática», dijo la fundación en un comunicado. Agregó que «el hecho que la autoridad electoral no haya anunciado resultados desglosados por mesa electoral constituye una grave violación de los principios electorales».
Otro de los observadores internacionales fue el excanciller brasileño Celso Amorim, enviado especial del presidente Lula, quien llamó a la tranquilidad: «Cuando se presenten las actas y se compruebe que son verdaderas, todos tenemos la obligación de reconocer el resultado electoral en Venezuela. Es normal una disputa. ¿Cómo se resuelve la disputa? Presenta el acta».


