La conductora padece trastorno por déficit de atención con hiperactividad
La viajera ve el lado positivo, ya que pudo entender ciertas conductas y también que, gracias a esta condición pudo llegar donde está.
No pensó que un simple desahogo generaría tanta visualización en sus redes sociales. La conductora de «Hijos del mar», Daniela Urrizola comentó que le habían diagnosticado TDAH, es decir trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
Eso sí, explica que su evaluación médica surgió por una visita al neurólogo por otros síntomas. «Fue por algo nada que ver. Fui porque se me olvidaban las cosas. Pero estaba siendo algo crónico, preocupante, porque se me olvidaban cosas importantes. Me hicieron unos test, escáner de cerebro para descartar otras cosas», cuenta. No obstante, relata, la médico le dijo: «Tienes un TDAH brígido. Me acuerdo que siempre veía en Instagram cosas sobre esto y pensaba: ‘Soy, soy, soy'. porque son cosas, quizás, no tan normales, que son súper repetitivas en el tiempo, y que te tienen con una carga de ansiedad muy alta. Muchas veces lo atribuía al estrés del trabajo por el tema de los viajes. Siempre estaba muy despistada, muy desorientada, pues tengo una vida poco típica».
Confiesa que pensó que el desorden de horario que le dejaba el estar fuera de su hogar por los viajes era el causante. Sin embargo, al quedarse en su casa, muchas cosas le generaban ansiedad. «Igual tenía la sospecha», dice. Es que, asegura, cuando chica era dispersa y muy creativa. «Siempre le decían a mi mamá que tenía una imaginación grande y que se me iba a pasar. Hoy es heavy porque me doy cuenta que cosas que tenía a los 5 años eran esto. Es loco porque puedes decir que hay muchas situaciones de mi vida que parecían impulsivas y no sabes cómo tomarlo». Agrega que «soy una persona que no se queda tranquila, súper movida, que es creativa. Y eso no lo veo como algo anormal, o una característica llamativa».
Le recetaron medicamentos y «me dijo la doctora que me cambiará la vida y fue muy heavy, porque subí a Instagram lo que tengo y la cantidad de gente que me escribió, fue cuático».
Le dieron este diagnóstico ya de adulta. ¿Ahora entiende muchas cosas? ¿Cómo es asumirlo de grande?
«Muchas. Esto tiene algo de trágico y no trágico. Trato de ver el lado positivo y es un alivio. Había muchas cosas mías que sentía que eran anormales, que era rara. Cuando voy a reuniones, digo ojo, soy rara, puedo decir cualquier tontera. Soy súper directa, algunas salidas que algunos creen que son chistosas y yo no lo hago para que se rían. He aprendido con el tiempo a que hay cosas que no tengo que decir, a comportarme».
Es esa actitud positiva lo que ha permitido a Daniela tomarse con altura de miras su diagnóstico. Es más, asegura que si no tuviera TDAH, quizás no estaría donde está. «Pienso en haber tenido este diagnóstico antes, quizás quién sería», pero, «me cambió la vida, el hecho de encontrarle el sentido a todo, de saber qué me hace mal, de entender qué pasa. Me siento tranquila, me puedo hacer cargo. Es como poder tener lo mejor de mí. Siento que esto es un súper poder. Es una cosa muy de creatividad que no todos lo tienen. He logrado todo teniendo esta condición, que a veces te tira a la cama sin poder procesar nada por mucho tiempo; otras veces de momentos de focalización, que, fuera de broma, lo que te propongas, lo logras. Siento que a mí el TDAH me hizo romper las reglas en muchas cosas».
¿Le da miedo tomar estos remedios?
«Sí, me da miedo. En base a lo que me dijeron, van probando y viendo en el camino. Creo que están basados en anfetaminas, y eso me da un poco de miedo. Pero la doctora me dijo que muchos piensan que va a generar más ansiedad, pero cuando no tienes los problemas que te genera el TDAH, al final todo las partes ansiosas se quitan. Pero hay que ir probando, quiero verlo igual con mi médico de cabecera».
Daniela Urrizola comenta que mucha gente no le toma el peso al TDAH y no se lo trata. «Te digo de verdad es que es una condición que te hace la vida súper difícil. No es chistoso. La gente lo ve como algo divertido, pero no es así».
Diagnóstico
El neurólogo de adultos de Clínica Quilín Universidad de Chile y profesor adjunto de Neurología de la U. de Chile Pablo Salinas explica cómo se detecta esta condición en adultos. «Inicialmente uno se preocupa de descartar alguna enfermedad que pudiera dar síntomas similares, sean médicas, o neurológicas o siquiátricas. Para eso se debe hacer un interrogatorio detallado al paciente que incluye la historia de molestias que generan la consulta, y la historia antigua de la persona: perinatal, de crecimiento, escolar, estudiantil superior y laboral. En base a eso examen físico buscando alteraciones específicas de alguna enfermedad. Ahí se define qué exámenes de laboratorio o imágenes debe hacerse».
Añade que si se descartaron otras dolencias, se realiza una evaluación neurosicológica que permite sacar un perfil detallado de la persona. «Esta evaluación cognitiva mide las distintas esferas cognitivas: orientación temporal, orientación espacial, cálculo, memoria, atención, etc, y la realiza un sicólogo, fonoaudiólogo especializado en el tema. Ahí se obtiene diagnóstico y modalidad de la atención».


