El inglés estuvo cariñoso y bromista con el público en el Bicentenario de La Florida
La mujer aprovechó de darle besos antes de que él le cantara Shes the one.
«Me voy a presentar: Chile, soy el maldito Robbie Williams», dijo en inglés el cantante británico en medio de su prendido show en el estadio Bicentenario de La Florida. El intérprete se dedicó a pelusear con el público que respondió cantando a todo pulmón.
Williams hasta se dio maña para decir algunas cosas en un español trabajoso «cómo está el carrete» y «Chile está muy loco», además de subir con la camiseta de la Roja con el número 8 y pasear junto el público. «Puede tocarle la manito», comentaba Constanza Cood luego del show.
Uno de los momentos para el recuerdo, y que dan cuenta de su simpatía, ocurrió cuando iba a cantar el tema «Come undone». Mientras circulaba cerca de los fans se detuvo frente a un muchacho de barba al que le preguntó su nombre. El tipo dijo «Jose» y comenzó a entonar algunas líneas de la canción, mientras Robbie completaba la siguiente estrofa.
Tras unos segundos a dúo, el inglés se le acercó como para una selfie y gritó «Joseeee». Y en todo ese tiempo le sostuvo la mano.
Otro episodio de colección ocurrió cuando Williams se acercó a una mujer que rápidamente le apretujó y besó en los brazos. «Cuidado con mi pelo que no es real», bromeó la estrella.
Al notar la intensidad de la señora, le preguntó a un joven si era su madre. Ella, sin entender mucho lo que el cantante decía, contó que se llama Carolina mientras seguía tapizando a besos a Williams. Para coronar este breve pero emotivo encuentro, el inglés le dedicó el hitazo «Shes the one», aunque cambió la letra por «Shes your mom».
La gran noche de Robbie incluyó más guiños al público, un momento en que cantó «My way» (que popularizó Frank Sinatra) porque es el tema favorito de su padre y hasta contó una sabrosa anécdota. Antes de interpretar «Wonderwall», de Oasis, dijo que cuando los hermanos Gallagher se separaron, él mismo llamó a Noel para decirle que podía tomar el rol de cantante. Como respuesta recibió una risotada antes de que le colgaran el teléfono.


