Después de fallar un penal, anotó dos goles con que la Roja derrotó 3-2 a Perú
El jugador de la UC venía de marcar un autogol en la fecha pasada. Se puede decir que lo di vuelta con los dos goles, claro que sí, dijo.
Con el índice de la mano derecha, Juan Francisco Rossel se pegaba en la sien. Venía de concretar su segundo gol, el tercero de la Selección chilena Sub 20 ante Perú, por el Sudamericano, el que le dio la victoria agónica a la Roja por 3-2, dando una demostración de fortaleza anímica admirable.
El atacante de origen ecuatoriano de Universidad Católica se había perdido un penal a cuatro minutos de finalizar el tiempo reglamentario, que habría significado el empate ante una sorpresiva selección peruana que había perdido los dos partidos anteriores y ahora estaba en ventaja por primera vez en el torneo.
La ejecución, con detención incluida, a lo Neymar, dio en el travesaño y se fue lejos del arco que defendía el hasta ese momento eficiente portero peruano Jhefferson Rodríguez.
El penal fallado a esa altura del partido era para derrumbar anímicamente a cualquiera. Y más cuando Rossel venía de haber marcado el autogol que significó la derrota de Chile ante Uruguay. Pero se dio maña para dar vuelta la historia y convertirse nuevamente el héroe.
‘No me importa lo del partido anterior. En el fútbol pasa de todo. Lo que me pasó a mí es muy normal, le pasa a cualquiera y me tocó a mí. Pero sí, se puede decir que lo di vuelta con los dos goles, claro que sí', dijo Rossel.
Un cabezazo en el área chica, ante la salida del arquero Rodríguez que quiso atrapar la pelota en lugar de rechazarla, significó el empate del cuadro chileno y la furia de los peruanos, que se fueron encima del juez boliviano Jordy Alemán. Para los jugadores del Rímac, hubo carga ilícita del chileno.
El juez no lo entendió así y eso indignó especialmente al capitán peruano, el zaguero Anderson Villacorta, que en breves minutos vio dos tarjetas amarillas y la roja. El técnico José Guillermo del Solar, que en Chile jugó y dirigió en Universidad Católica, tuvo que entrar a la cancha para controlar a sus pupilos.
Con un jugador más, los chilenos siguieron torpedeando el área peruana. Hubo, en total, nueve remates al arco de Rodríguez contra dos de los peruanos al pórtico de la Roja, defendido, como siempre, por Ignacio Sáez (los dos goles).
Hasta que otra vez apareció la cabeza con rulos de Rossel ahora para meter un frentazo que el golero del Rímac alcanzó a manotear, pero no a desviar. La algarabía chilena fue total tras el gol, porque fue una victoria mucho más trabajada de lo que se esperaba.
Chile se había puesto en ventaja con un buen gol de Ignacio Vásquez, que hizo la diagonal por la izquierda y remató con la derecha. ‘Me toco estar en el Sub 17 en Ecuador el 2023 y no se me había dado el gol. Lo busqué y lo busqué, hasta que se dio. Pero más que nada estoy contento con la victoria', dijo el jugador de la U, quien más tarde se fabricó el penal que falló Rossel.
Basco Soyer, con un globito de 35 metros, y Juan Pablo Goiocochea, con una patriada tan fenomenal como afortunada (el rechazo de Patricio Romero le rebotó y la pelota entró al arco), dieron vuelta el marcador para Perú, hasta que aparecieron los dos cabezazos de Rossel, que dejaron a la Roja a las puertas de la clasificación al hexagonal final.


