Canje se produjo luego de meses de negociaciones y con la ayuda de Turquía como mediador
Rusia entregó a Estados Unidos a dieciséis prisioneros, entre ellos el periodista de The Wall Street Journal, Evan Gershkovich, acusado de espionaje. Estados Unidos liberó a ocho, entre ellos Vadim Krasikov, espía ruso detenido en Alemania y condenado por asesinato.
Estados Unidos, en tanto, intercambió a ocho prisioneros, tres liberados por ese país, y los otros cinco por países que ayudaron al trueque, informa «New York Times». Además de las cuidadosas negociaciones y la cooperación de los siete países que liberaron prisioneros (EE.UU., Rusia, Bielorrusia, Alemania, Polonia, Noruega y Eslovenia), fue clave la colaboración de Turquía, que operó como mediador y habilitó el aeropuerto de su capital, Ankara, como punto intermedio para que los prisioneros fueran intercambiados.
Los prisioneros
Desde el lado ruso, los dieciséis liberados son tres norteamericanos, un residente permanente en el país, cinco alemanes y siete opositores rusos. En el grupo estadounidense está, además de Gershkovich y Whelan, la periodista rusonorteamericana Alsu Kurmasheva, condenada a seis años y medio de prisión por difundir información falsa sobre el ejército ruso y Vladimir Kara-Murza, político de oposición ruso residente en EE.UU., condenado a 25 años por traición, tras criticar la invasión rusa en Ucrania.
Los ocho liberados entregados por la parte estadounidense fueron Vadim Krasikov, de 58 años, antiguo coronel del Servicio de Seguridad Ruso (FSB) condenado por asesinar en Alemania a un opositor checheno; Vadim Konoshchenok, arrestado por lavado de dinero; Vladislav Klyushin, detenido por delitos informáticos y robo de información confidencial; Roman Seleznev, hacker detenido por crímenes informáticos; Artem Dultsev, detenido por espionaje; Anna Dultseva, también espía y esposa de Dultsev; Mikhail Mikushin, arrestado por espionaje en Noruega y Pavel Rubtsov, detenido por los mismos cargos en Polonia.
Felicitaciones
El anuncio del intercambio fue dado en el Salón Oval de la Casa Blanca por el presidente norteamericano Joe Biden, junto a familiares de los detenidos. En su discurso dijo que «el brutal calvario ha terminado y están libres». La noche del jueves, los prisioneros ya habían despegado desde Turquía y volaban a Estados Unidos, Alemania y otros países. Los prisioneros rusos fueron recibidos por el mandatario de ese país, Vladimir Putin, quién esperó el vuelo proveniente de Ankara con flores y una alfombra roja, reporta la agencia Tass.


