Si las mamás tienen que ver un tutorial más de tres veces, lo van a guardar en un cajón
Los aparatos para el cabello son un regalo estrella, pero la oferta se multiplicó.
El regalo estrella para el Día de la Madre cambió. Si en años previos reinaban los perfumes, carteras y flores, hoy un ítem que se repite en las listas es un aparato para el cabello. La oferta explotó: hay secadores plegables que ytabajan en la mitad el tiempo, rizadores automáticos que ya no enredan el pelo como las primeras versiones y multistylers que en un solo equipo prometen hacer de todo.
El problema, advierte el peluquero Felipe Pérez (@peluquerodelareina), es que la mayoría de estos artículos termina guardado: «Las mamás son las personas que tienen menos tiempo. Si tienen que ver un tutorial más de tres veces, lo van a guardar en un cajón».
Su lista de lo que no hay que regalar es directa: aparatos baratos, pesados, con temperatura inestable, que quemen o resequen. Tampoco cree en las promesas milagrosas: «En la peluquería uno se demora hasta seis horas en hacer un servicio. Que un aparato en televisión te ofrezca ese resultado en cinco minutos, no existe».
¿Y qué productos para el cabello sí funcionan? Secadores potentes con tecnología moderna, planchas de cerámica ionizada o con vapor, multistylers y un difusor si la mamá tiene cabello crespo. Un consejo extra, fuera de lo electrónico: regalar una cita con un estilista que le haga un diagnóstico.
Dot Multistyler
Este aparato suma diez cabezales para secar, moldear y estilizar, con un motor BLDC que alcanza las 110.000 RPM. Alan Power, gerente de Dot B2B, dice que la propuesta es hacer accesible la tecnología que hasta ahora dominaba la famosa marca Dyson.
Para una mamá de 50 años con cabello fino o teñido, recomienda partir con temperaturas bajas o medias y los cabezales de secado suave, volumen y pulido. «Ayudan a dar cuerpo, controlar frizz y proteger la fibra capilar», promete. Los más usados, según el feedback de la marca, son el secador base, el cepillo alisador y el moldeador de ondas. Otra función a destacar: la autolimpieza, pensada para evitar la acumulación de pelusa en el motor, una de las causas más comunes por las que estos aparatos se echan a perder.
Shark Pro Flex
El secador plegable que Shark Beauty lanzó este año apunta a quienes ya tienen un secador antiguo y dudan en cambiarlo. Karina Medrano, gerenta comercial de Shark Ninja, afirma que el cambio se nota desde el primer uso: «Una usuaria que lleva años con un secador tradicional está acostumbrada a esperar mucho, a soportar calor excesivo y terminar con frizz. Acá la velocidad de secado es lo primero que engancha».
El equipo trae cuatro accesorios: Rapid Gloss para acabado brillante, cepillo alisador, concentrador turbo y un difusor llamado DefrizzFast. La función más diferenciadora es Scalp Shield, que regula la temperatura para no exponer el cuero cabelludo a calor innecesario. El formato plegable, agrega Medrano, es un detalle que pesa más de lo que parece: «Hasta que lo guardan o lo llevan de viaje, no entienden por qué importa».
Mint Rizador
Los rizadores automáticos tuvieron su boom en TikTok hace un par de años: muchas mamás los probaron, se frustraron y volvieron a la tenaza. Phillip Pollmann, marketing manager de Mint, asegura que esta nueva versión está pensada para esas usuarias. «Trabajamos sobre los tres puntos que generaban abandono: enredos, temor al calor y resultados poco predecibles».
El cilindro de 32 mm, afirma, entrega ondas amplias y naturales, lejos del rizo cerrado, y funciona mejor en cabellos medios a largos. Trae cuatro niveles de temperatura y una carcasa giratoria de doble capa que aísla la zona caliente. La curva de aprendizaje, según Pollmann, no es empinada: la mayoría saca rizos parejos en los primeros minutos. Su consejo para quien lo regala: que la primera prueba sea sin apuro, idealmente acompañando a la mamá. «El abandono casi nunca pasa porque el producto sea difícil. Pasa porque la primera experiencia fue apurada», cierra.


