En la Universidad del Alba arman guía para que sus alumnos usen la IA, pero la usen bien
Enseñamos cómo se cita la fuente del ChatGPT, y eso lo convierte inmediatamente en un apoyo clarísimo a la investigación, destaca rector del plantel.
La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma en la que interactuamos con la tecnología. Casi sin darnos cuenta, de a poco la usamos en celulares, asistentes de voz y televisores para realizar llamadas, enviar mensajes, controlar la música, activar alarmas, sistemas de respuesta automática y recomendaciones personalizadas en Netflix.
Pero las posibilidades de la IA son casi infinitas. Una de sus herramientas más populares es ChatGPT (Generative Pre-trained Transformer), modelo desarrollado por OpenAI capaz de entender y generar texto de forma similar al humano. Fue entrenado con colosales cantidades de datos que le permiten comprender dudas y construir respuestas muy detalladas: ayudar a resolver problemas matemáticos, redactar ensayos, crear resúmenes y mucho más. A veces carrilea, pero bien guiado puede ser preciso, conciso y claro.
«Para situaciones rutinarias o que requieren de un proceso manual repetitivo esta herramienta es de mucha ayuda. Por ejemplo, puedes pedirle que haga un listado de cosas o que cree funciones en Excel. En mi caso, suelo solicitarle algoritmos en los que no quiero consumir tiempo pensándolos, porque de seguro ChatGPT lo hará más rápido y de manera más eficiente», ejemplifica Maximiliano Pérez, engineering manager de Rankmi Genius.
Lo mejor, dice, es empezar a jugar con la herramienta, haciéndole preguntas sobre cualquier tema relevante y entender que del otro lado responderá algo que tenga sentido. Cabe destacar que hay diferentes versiones: la 3.5 es gratuita y su información llega hasta enero de 2022; la versión 4 (con herramientas de imagen y análisis) y la recientemente estrenada 4.0 son ambas de pago.
Uso académico
Con el fin de adelantarse a su inevitable uso académico, y para que estudiantes y docentes puedan sacarle el máximo provecho, la Universidad del Alba lanzó una guía práctica que explica paso a paso cómo usarla durante el webinar «El impacto de la IA en la educación superior».
«La IA llegó y nos parece pertinente enseñarles cómo usarla adecuadamente para su beneficio en el desarrollo académico. La guía contiene la forma de utilización del ChatGPT para el apoyo del aprendizaje. Esta herramienta te permite tener un insumo para el desarrollo de una investigación», destaca Rafael Rosell Aiquel, rector del plantel.
El rector subraya la importancia de incluir el uso de la inteligencia artificial en las aulas y aprender a convivir con estas herramientas de manera ética y responsable: «Nosotros enseñamos cómo se cita la fuente del ChatGPT, y eso lo convierte inmediatamente en un apoyo clarísimo a la investigación».
La guía está disponible en la página web de la universidad y en el campus virtual, accesible para todos los estudiantes (udalba.cl , https://goo.su/YypCm4).
Paso a paso
Si aún no prueba esta herramienta, lo primero es crear una cuenta en Chatgpt.com (https://acortar.link/8WD8eo); tras acceder a la plataforma, se puede comenzar una conversación.
De acuerdo a la guía de la U. del Alba, una forma correcta de preguntar sería: Contexto + información específica + propósito + formato de respuesta.
¿Un ejemplo? «Soy estudiante de tercer año en Psicología y estoy enfocado en el estudio de la ética. Me interesa conocer más sobre los principios éticos de la práctica profesional de la sicología. Dime los principios éticos que guían la práctica profesional de la sicología. Dame la respuesta en forma de lista numerada, por favor».
«ChatGPT es tan versátil que incluso la pregunta inicial puede ser esta misma: ‘¿Qué tipo de preguntas o tareas básicas recomendaría a un principiante para familiarizarse con ChatGPT?'. El propio ChatGPT te guiará sobre cómo usarlo para aprender», asegura Felipe Guíñez, data scientist consultant de Raven.
Sin juicio
Daniel Montero, gerente de Servicios en DSAC Chile, explica que las preguntas específicas y claras funcionan mejor, al igual que proporcionar contexto relevante para obtener respuestas más precisa. «ChatGPT puede no siempre entender el contexto o las emociones detrás de las preguntas. No está diseñado para reemplazar el juicio humano en decisiones críticas y la calidad de las respuestas puede variar dependiendo de la información proporcionada y la complejidad de la solicitud», advierte.


