Prenda fue utilizada para El regreso del Jedi, de 1983
El escritor Francisco Ortega asegura que el outfit remite a lo que en esa época estaba de moda. Mientras que el administrador de eriépolis, Luis González, cree que es quizás uno de los vestuarios más recordados de Star Wars.
«Me sentía casi desnuda. No era mi estilo para nada. Tampoco fue mi elección», le dijo Carrie Fisher a NPR. En dicha oración se refería al bikini dorado que utilizó en «El regreso del Jedi», 1983, el mismo que fue subastado ahora por US$175.000.
Creada por Richard Miller, escultor jefe de Industrial Light y Magic, la compañía de efectos visuales fundada por George Lucas, la prenda es un conjunto de siete piezas, donde se incluye el bikini con brazaletes para el brazo y la muñeca, que la princesa Leia usó mientras fue capturada y esclavizada por Jabba el Hutt en el planeta Tatooine.
Éste es uno de los artículos más codiciados por los fans de la saga de «La Guerra de las Galaxias». Ya en 2016 fue subastado por US $96.000, casi duplicando casi su valor ocho años después.
Para explicar la importancia y cómo marcó una época este traje, el periodista y escritor Francisco Ortega, lo refleja en un chiste que «puede haber sido en Friends o How I met your mother, en el que hablan que el bikini dorado de Leia fue el que hizo hombre a toda una generación».
«En las películas anteriores, ella era una mujer muy recatada, con sus trajes largos, como de princesa y luego como de guerrera. Luego, en El regreso del Jedi, en el primer acto, vestida primera vez como mujer sexy. Además, con un bikini metálico que remite a todo lo que estaba de moda en esos años, que era la primera oleada de la fantasía heroica, las bárbaras de Conan, de todas las películas de espadas y brujerías».
Por su parte, el administrador de Seriépolis, Luis González, asegura que el atuendo de Fisher es «quizás uno de los vestuarios más recordados de Star Wars por salir de los cánones y estilos propios de la producción, algo inusual que apareció en la película y que, por esto, también tiene mucho de recordación para los más fanáticos de la saga y de la cultura pop en general».
Eso sí, comenta que no deja de llamar la atención que en una saga de corte familiar se quisiera «sexualizar» la imagen de una mujer. «Hay muchos comentarios al respecto sobre que la elección del vestuario se debe a la situación de reclusión de la princesa, pero también hay otras personas que lo atribuyen a la atracción aún más evidente del público masculino seguidor de la saga».


