Margot Loyola y Osvaldo Cádiz lanzan obra en la que desmenuzan el baile nacional
Los experimentados folcloristas ofrecen un volumen que incluye fotografías, testimonios y datos técnicos relacionados con la danza típica de Chile.
S i usted pensaba que la cueca sólo es un baile adecuado para la celebración de fiestas patrias, ya puede ir matizando esa idea.
«La cueca está presente en todos los actos del hombre, desde que se nace hasta que se muere», asegura el experimentado investigador, folclorista y docente Osvaldo Cádiz.
«En un bautizo se baila cueca para celebrar el nacimiento del hijo. En un matrimonio se baila cueca para celebrar el enlace. Si se está festejando el santo de alguien, aparece la cueca. Y, cuando alguien fallece, se baila cueca en homenaje al difunto», agrega el estudioso.
Lo anterior permite entender el sentido profundo del título del libro La cueca: danza de la vida y de la muerte , obra que Cádiz produjo en colaboración con su legendaria colega Margot Loyola. El volumen, que circula bajo el sello Ediciones Universitarias de Valparaíso, será presentado hoy al mediodía en el Centro Gabriela Mistral (Alameda 227).
«Con Margot hemos recorrido los caminos de Chile durante más de cincuenta años, así que teníamos mucho material guardado acerca de la cueca, y por eso pensamos que era importante dejar nuestros testimonios para el futuro. Pero no pretendemos que este libro sea lo definitivo acerca de este baile, porque el tema es inagotable»,
La suculenta publicación incluye textos en los que Loyola relata su experiencia en el ámbito de la difusión y enseñanza de la cueca, así como varios capítulos en los que se registran las vivencias de familias e individuos que han cultivado esa expresión cultural en diversos rincones de Chile.
El tomo contiene, además, una nutrida galería fotográfica que documenta las múltiples presentaciones y clases magistrales ofrecidas por la nonagenaria cantante y folclorista.
Los aspectos técnicos de la danza, en tanto, son abordados en secciones en las que se entregan antecedentes históricos y, también, elementos de índole práctica como transcripciones, diagramas coreográficos, instrucciones para rasgueos de guitarra y tipos de estructuras rítmicas.
«Nuestra danza nacional es una expresión cultural siempre viva, vigente. Está sufriendo constantes cambios, porque cada vez que alguien la baila se hace una recreación y surge una danza nueva», afirma Osvaldo Cádiz.
«La cueca nos representa, como chilenos, por la gran diversidad expresiva que tiene a lo largo del país. En verdad, creo que la cueca es una expresión de identidad que al chileno le nace en forma instintiva, como si ese ritmo estuviera incorporado en el disco duro, en los genes de los que hemos nacido en este país», concluye el investigador.
Imagen y sonidoEl libro «La cueca: danza de la vida y de la muerte» incluye un estuche que contiene cuadros discos compactos y un DVD.
«En el DVD hay grabaciones realizadas en terreno, como en un carnaval al que fuimos en el norte, y también hay cuecas con variaciones y cuecas de personajes», explica Osvaldo Cádiz, coautor del volumen, quien informa, además, que durante el lanzamiento de la obra se verá una presentación del conjunto Palomar.


