Los jóvenes se encontraban en horario del rezo islámico
El colapso ocurrió tras la caída de una ampliación de dos pisos construida fuera de norma.
Unos 40 estudiantes, entre 12 y 17 años, se encuentran aún atrapados bajo los escombros del internado islámico de varones Al-Khoziny, ubicado en el distrito de Sidoarjo, al este de la isla de Java, en Indonesia, luego de que los pisos superiores del establecimiento se derrumbaran sobre el salón principal del edificio, donde se encontraba la mayoría de los jóvenes, más de 140 menores, realizando su oración diario, informó EFE.
La tragedia ocurrió pasadas las cuatro de la tarde del lunes, cuando cientos de estudiantes fueron convocados en uno de los salones más importantes del internado para realizar el clásico rezo vespertino islámico. Según relató uno de los menores que logró sobrevivir y que se convirtió en uno de los 91 estudiantes que pudieron salir por sus propios medios de los escombros, de un momento a otro y sin darles el tiempo para poder escapar, el techo del lugar se les vino encima, oscureciéndolo todo.
Entre la tarde del lunes y la madrugada del martes, ocho nuevos estudiantes fueron rescatados, mientras que pasadas las 10 de la mañana del martes las operaciones de rescate debieron suspenderse por unas horas, ante la alarma de peligro de derrumbe, debiendo evacuar a los rescatistas y familiares que se encontraban en la zona, detalló AP. La Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate de Indonesia (Basarnas) ha informado la noche de este martes que 101 alumnos ya han sido rescatados desde las ruinas, que de ellos hay 75 heridos, de ellos 26 hospitalizados, y que tres estudiantes ya han sido identificados como fallecidos, uno al momento de derrumbe y dos que se encontraban de extrema gravedad en el hospital Siti Hajar, registró la BBC.
Desaparecidos
El coordinador del operativo de rescate y búsqueda, Nanang Sigit, ha informado la noche de este martes que hasta el momento quedan cerca de 40 personas, todos menores de edad, bajo los escombros. «Hemos estado suministrando oxígeno y agua a los que siguen atrapados y manteniéndolos con vida mientras nos esforzamos por sacarlos», informó Sigit, agregando que no dejarán de buscar hasta la última víctima, pues «a pesar de la inestabilidad de los escombros del edificio y la gran cantidad de material en el lugar, el equipo de búsqueda y rescate continuará evacuando a las víctimas, mientras se prioriza la seguridad de todos», publicó DW.
Obras
Pesquisas preliminares han arrojado que el derrumbe se originó por una construcción irregular que se estaba realizando, desde hace 10 meses, en los pisos tres y cuatro del establecimiento, fuera de regla y sin autorización. Así lo confirmó el vocero de la policía de la provincia de Java Oriental, Jules Abraham Abast, quien explicó que «el viejo edificio tenía dos pisos, pero al añadir dos más sin permiso, los cimientos no resistieron el peso durante el proceso de vaciado de concreto». Medios locales informaron que al momento del desastre, había trabajadores de la construcción realizando obras en el cuarto piso y que la edificación no contaba con los permisos oficiales, pues se le había informado previamente al internado que «la base original no estaba diseñada para soportar una carga adicional», consignó Antena 3.
Mayor regulación
Durante la tarde del martes, medios indonesios han criticado la falta de fiscalización, principalmente, en establecimientos educacionales, donde regularmente, no se supervisa las reformas estructurales de los centros de estudio de que dependen del estado. Es por eso que durante la noche del martes, el ministro de Asuntos Religiosos, Nasaruddin Umar, cartera que también se encarga de la educación local, manifestó en una conferencia de prensa que todas las construcciones de madrasah y pesantren (educación escolar e internados) serán evaluadas, pues «cualquier edificio en este país debe cumplir con los estándares que ha sido determinado por el gobierno», informó la agencia de noticias local Antara News.


