Argentina se mueve en la dirección correcta. Son demasiados los años de malas decisiones.
La incorporación de José Luis Daza al gabinete de Javier Milei es una excelente noticia por varias razones. Y no solo por un tema de orgullo nacional, y todo lo que implica ver a chilenos participando en las primeras filas de gobiernos de otros países, sino que más aún por lo oportuno del desembarco, en tanto que es claro que si hay algún momento en que se puede ayudar a la Argentina, es ahora.
Así, Daza llega en un momento crucial al ministerio de Economía de Argentina. Si bien lo peor ya pasó, la situación sigue siendo crítica. Las proyecciones iniciales señalaban que de no haber tomado duras acciones la economía argentina hubiese seguido en la escalada inflacionaria dejada atrás por el kirchnerismo. Pero gracias a las buenas políticas decretadas tempranamente en el mandato de Milei, se logró eludir el peor de los escenarios.
Ahora la tarea es estabilizar la situación y crear las condiciones para generar una situación favorable a mediano plazo. Daza será clave en eso. Su formación académica, su experiencia en la banca privada y en organizaciones internacionales, y su buen entendimiento de los peligros que generan gobiernos expansivos y progresistas le permitirán al ministro sectorial, Hernán Caputo, tomar decisiones de forma oportuna, informada y en la dirección correcta.
Argentina se mueve en la dirección correcta. Son demasiados los años de malas decisiones tomadas sin contrapeso y, finalmente, parece que se está haciendo lo que se requiere para reposicionar al país en la ruta correcta. La dejación, la poca decisión y la cultura de corrupción poco a poco va quedando atrás. Si nada más, la decisión de Milei de incorporar a José Luis Daza es evidencia de que se navega hacia un mejor futuro.


