Programa Abre les da autonomía a personas con discapacidades
La inclusión es adaptar espacios para que la persona pueda desenvolverse sola, valora beneficiario.
Los trabajos, realizados entre el 19 y 20 de julio, incluyeron la instalación de barras de sujeción, rampas y pasamanos sin costo alguno para las familias beneficiarias. Desde su inicio en 2005, el programa ha ayudado a 9.352 hogares en todo Chile, interviniendo 670 viviendas anualmente en promedio.
El programa «Abre» se define por su enfoque integral, que incluye una guía de apoyo para mejorar la accesibilidad en viviendas, con pasos detallados para construir espacios accesibles y adaptados a las necesidades de los pacientes de la institución.
Real inclusión
Jorge Gálvez (26) cursa su último año de Periodismo. Desde 2020, debido a un aneurisma en la zona baja de su espalda, debe usar una silla de ruedas para desplazarse; ello cambió drásticamente su vida no solo en lo físico, sino también en aspectos cotidianos como el acceso a su hogar y el uso del baño.
La vivienda de Jorge recibió dos mejoras: una rampa que le permite a entrar y salir sin ayuda y barras de apoyo en el baño para tener independencia total en este espacio. «A mi casa yo no podía entrar y salir solo, porque la puerta principal tiene una escalera, donde está el estacionamiento, que tiene una bajada de 30 centímetros», cuenta.
¿Como cambió su vida diaria?
«Ahora voy al baño y hago mis cosas, paso a la ducha, me ducho, dejo la toalla ahí al lado, luego me paro, me paso a mi silla, me seco todo y vuelvo a mi pieza. No dependo de nadie para mi rutina de ir al baño o de aseo en general. Tengo 26 años y da lata decir ‘oye, sabes qué, papá, quiero salir de la casa, ¿me ayudas a salir?'. No creo que nadie a sus 26 años quiera depender de nadie para hacer su vida diaria, su rutina. Ahora con la rampa y el baño tengo eso sin que nadie me ayude».
¿Cómo valora las intervenciones?
«Ahora tengo la independencia de la que la Teletón siempre me habló. Al final la inclusión no se trata de que vamos a ayudar a los pobrecitos que están en silla de ruedas o a las personas que están inválidas o en discapacidad, que son las palabras feas que ocupa el mundo. La inclusión es adaptar los espacios para que la persona pueda desenvolverse sola, sin necesidad de nadie, que sea independiente. Eso es un espacio inclusivo».


