Analista de la U. de Chile comenta el panorama que se abre ante la renuncia de Joe Biden a la reelección
El mandatario norteamericano le entregó su apoyo a Kamala Harris, quien corre con ventaja en la carrera del Partido Demócrata.
«Ha sido el mayor honor de mi vida servirles como Presidente. Y aunque mi intención ha sido presentarme a la reelección, creo que lo mejor para mi partido y para el país es que dimita y me centre únicamente en cumplir mis obligaciones como Presidente durante el resto de mi mandato», explica en el escrito.
Luego compartió un mensaje en sus redes sociales expresando su respaldo como candidata presidencial a su vicepresidenta, Kamala Harris. «Mi primera decisión como candidato del partido en 2020 fue elegir a Kamala Harris como mi vicepresidenta. Y ha sido la mejor decisión que he tomado. Hoy quiero ofrecer mi pleno apoyo y respaldo a Kamala para que sea la candidata de nuestro partido este año. Demócratas: es hora de unirnos y vencer a Trump. Hagámoslo», posteó.
Kamala Harris agradeció a Biden por sus años de mandato y aceptó su apoyo. «Me siento honrada de contar con el respaldo del Presidente y mi intención es ganar esta nominación. Haré todo lo que esté en mi mano para unir al Partido Demócrata -y unir a nuestra nación- para derrotar a Donald Trump y su extrema agenda del Proyecto 2025», escribió en sus redes sociales.
Luego, vinieron los primeros apoyos. Hillary y Bill Clinton inmediatamente apoyaron a Kamala Harris. El exmandatario Barack Obama, en cambio, no expresó respaldo directo a Harris, sino que manifestó confianza en que el partido elegirá al nominado adecuado.
Donald Trump, fiel a su estilo, dijo que Biden está pasando «a la historia como el peor presidente de la historia de nuestro país por lejos» y que la vicepresidenta Kamala Harris será más fácil de derrotar.
Discusión rápida
Gilberto Aranda, profesor titular de Estudios Internacionales en la Universidad de Chile, explica que el Partido Demócrata tendrá un debate interno y deberá confirmar a su nominada o nominado en un par de semanas.
«A fojas cero no pueden volver, porque queda un mes para la Convención Demócrata (19 de agosto) y ahí ya tiene que estar claro. Y dentro de la Convención, los delegados pro Biden/Harris son mayoría. Por lo tanto, sí va a haber un debate interno fuerte sobre la o el nominado durante un par de semanas. Harris es quien tiene mayores posibilidades y es lo más probable que sea candidata, pero no hay que darla por confirmada. Así como también hoy quien está mejor aspectado para la presidencia es Trump, pero eso tampoco significa que puede dar la carrera por ganada».
Entre los nombres posibles para vencer a Donald Trump, los medios y algunos sectores demócratas siempre han mencionado a Michelle Obama como una buena carta.
«Ella siempre ha dicho que no, pero todo puede cambiar tras esta sorpresa en medio de una campaña que es bastante inédita. Michelle Obama es probablemente la candidata más popular, con mayores preferencias espontáneas y tendría buenas posibilidades. El tema es que ella ha dicho que no, porque no tiene trayectoria política independiente, algo que sí tienen Kamala Harris o el gobernador de California, Gavin Newsom. No la sacaría de la carrera, pero creo que no es muy probable», dice Aranda.
La cuestión del vicepresidente
Uno de los pasos importantes de cara a la elección, independiente de que Harris sea o no la nominada, es la elección del compañero de fórmula; es decir, el candidato a vicepresidente.
«Acá lo importante va a ser buscar una buena fórmula con el candidato a vicepresidente. Lo bueno de la fórmula Biden/Harris era que Biden convocaba a los más centristas, la más liberal era Kamala Harris y ahí cubrían un importante espectro. Trump, en cambio, ha optado por un compañero que es un alter ego, J.D. Vance. Lo único diferente entre ellos son las edades, pero piensan casi igual en todo. Entonces es muy importante la fórmula, porque hay muchos votantes que no están precondicionados por partidos y deciden poco antes por quien votar y a ellos les puede hacer más sentido votar por una fórmula más amplia que por dos candidatos que representan puntos más polares del espectro, como Trump y Harris».


