El desahogo de la mujer que dispara contra el régimen castrista desde Internet
Se acaba de lanzar su libro Cuba libre, pero no pudo venir a la presentación. Los Castro no la dejan salir de la isla.
Las plantas cuelgan como medusas invasoras desde su departamento, en el piso 14 de un edificio de La Habana. Yoani Sánchez las deja ser y crecer: cumplen un rol casi terapéutico en su vida. «Son como los jardines colgantes de Babilonia. Sembrar las plantas de mi jardín me recarga las baterías», cuenta al teléfono.
No es para menos. Es una de las pocas cosas que Yoani (34) puede hacer libremente desde que hace tres años se largara a plasmar sus impresiones cotidianas sobre el régimen cubano en el blog «Generación Y». Esos registros virtuales le valieron el premio Ortega y Gasset en 2008, pero no gustaron nada al gobierno de Raúl Castro, que le ha negado sistemáticamente el permiso para salir de la isla.
El jueves se lanzó en Chile «Cuba Libre. Vivir y escribir en La Habana», libro que recopila los textos del blog, pero que no ha podido tener en sus manos porque la Aduana General de la República confiscó las copias que la editorial Random House Mondadori le mandó.
«Me dijeron que atentaba contra los intereses de la nación», detalla. Obviamente, tampoco pudo venir a la presentación. Internet es su única ventana al mundo. Una ventana medio empañada, eso sí. «Apenas puedo navegar por Internet. Me conecto una vez a la semana en algún hotel y mando mis textos a amigos o seguidores del blog para que los publiquen. Pero navegar por un sitio todos los días es un lujo demasiado caro que no puedo darme», explica.
-¿De qué otra forma combates el tedio?
-Tengo pequeñas fuentes de felicidad. Ver jugar a mi perrita Chispita, escuchar a Los Aldeanos (grupo de hip hop cubano), Serrat, Ana Belén, música clásica. Con Reinaldo, mi marido, nos gusta caminar por la ciudad y sentarnos en el muro del malecón que, bueno, es el lugar más abierto y económico que hay.
-En el libro dices que el blog puso tu vida «patas arriba». ¿Te cuestionas seguir con él?
-Todos los días pienso en la Yoani que era antes, en mi postura más bien apartada, metida en mí misma. Añoro ser una desconocida, no ser controlada. Pero aún no visualizo el final del blog, lo necesito. Es mi exorcismo para sacar el miedo afuera. Como decimos acá: es una cura de caballo, una cura más dolorosa que la enfermedad misma.
«Me pareció triste. Un niño que repetía un discurso que no sentía, de verdad me dio mucha pena»
Yoani y la reaparición de Elián González
-«Me conecto a Internet una vez a la semana . algún hotel», detalla.
-Jorge Edwards presentó el libro en Santiago.


