La arquera de Colo Colo cuenta sus paradisíacas vacaciones en California y Belice
Me encanta hacer yoga todas las mañanas, también practico trekking y hiking en las montañas, relata la tricampeona alba, que también brilla en su carrera como modelo.

Aunque acaba de llegar el invierno en Los Angeles, California, los termómetros marcan 23 grados. Todo el mundo se levanta para partir a la playa, como si se viviera en un verano eterno, y Ryann Torrero es una más de las que abre un ojo y en lo primero que piensa es el océano. «Me encanta nadar, crecí en el agua y el mar es un lugar de paz que me limpia el estrés», cuenta la arquera que, como todos los años, apenas se acabó el torneo armó su maleta y partió de regreso por unas semanas al lado de su familia en Estados Unidos.
La golera de Colo Colo cerró un 2025 espectacular. Además de lograr su tercer título desde que fichó a Macul, también llegó a semifinales de la Copa Libertadores femenina, lo que le valió ser escogida como la mejor cuidavallas de la temporada en la Gala Crack de TNT Sports. Por eso esta vez la vuelta a casa fue distinta. «Estoy muy feliz y ya renové para el 2026 en Colo Colo, donde espero que otra vez seamos campeonas y podamos tener una revancha a nivel internacional», anticipó la portera de 35 años, que por estos días huyó con sus amigos a broncearse a las paradisiacas costas caribeñas de Belice.
¿Cómo van sus vacaciones, Ryann?
«Perfectas. Como todos los años, siempre en los breaks vuelvo a mi casa en Los Angeles y también paso una semana en Belice, es algo como un ritual para mí junto a mis amigos. Vamos a un lugar que se llama Cayo Caulker y ahí me desconecto de todo».
¿Qué hace cuando se saca los guantes?
«Uff, demasiadas cosas. Me encanta hacer yoga todas las mañanas, también practico trekking y hiking en las montañas y hay un montón de cosas que aprovecho de hacer como ir a conciertos. Los Angeles es un ciudad gigante y lo que más amo es volver a comer comida mexicana. Me fascina».
¿Disfruta más la comida mexicana que la chilena?
«Absolutamente, amo la comida mexicana. Y la comida chilena a mí no me gusta tanto, la encuentro muy pesada, además que tampoco como pescado ni nada del mar. Pero bueno, es cosa de gustos y me fascina la comida mexicana y mientras más picante, más feliz».
¿No echa de menos Chile?
«Sí, pero nunca voy a vivir ciento por ciento en Chile, porque tengo familia en California. Lo que sí hoy tengo una vida en Chile, así que siempre voy a estar en ambas partes. Al principio me costó mucho acostumbrarme y entender cómo funcionan las cosas, pero con los años ahora tengo mis amigas, mi casa, mis gatitos».
Tiempo atrás usted se quejaba de que en Chile la criticaban por ser futbolista y modelo. ¿Lo sigue sintiendo igual?
«Es que yo sé que mi trabajo como modelo era algo muy distinto y a veces las cosas diferentes son difíciles de entender para ciertas personas. Pero a mí no me importa lo que piensa la gente. Obviamente, escucho como comentarios, algunas bromas, eso sigue, pero a mí no me importa. Yo estoy feliz haciendo lo que más me gusta».
¿Se refiere al modelaje?
«Claro, el modelaje lo hago desde que era teenager, como de los 17 años, y sé que voy a continuar en ello porque no hay una limitación como en el fútbol, donde no podré jugar hasta los 75 años. Así que sé que voy a seguir cuando me retire del fútbol, como ahora que hago todo tipo de comerciales, como de ropa, maquillaje, skin care, electrónicas y de autos. Además, en Santiago instalé mi agencia We love models y aunque a veces no me alcanza el tiempo también trato de hacer cosas».
Con esa trayectoria está pintada para un reality.
«No sé todavía, después quién sabe. Por ahora lo que más me importa es concentrarme en Colo Colo. El 20 de enero tenemos que volver a entrenar y el próximo año la meta es lograr otro título y, obviamente, con la Selección de Chile clasificarnos a la Copa del Mundo».