Nueva área del Zoo de Leipzig tardó cinco años en construirse
Claudio Azat, investigador chileno que estuvo en la inauguración, cuenta que el recinto tiene 50 pingüinos de Humboldt y un recorrido submarino de más de 100 metros.
Pingüinos de Humboldt nadando sobre la cabeza de los visitantes, lobos marinos, olas artificiales y más de 5,5 millones de litros de agua. Así es «Tierra del Fuego» o «Feuerland», en alemán, la nueva área que inauguró el Zoológico de Leipzig, en Alemania, inspirada en las costas del Pacífico sudamericano.
El recinto ocupa unos 10.000 metros cuadrados y costó 49,5 millones de euros. Las obras comenzaron en 2021 y tardaron más de cinco años. Uno de sus puntos más llamativos está bajo el agua: un recorrido submarino de más de 100 metros, que permite ver a los animales desde abajo. Parte de él pasa por un tubo acrílico transparente de 12 metros, con visión en 360 grados.
«Es un área de primer nivel mundial. Uno puede ver a los pingüinos nadando al lado de uno o por arriba», cuenta Claudio Azat, director del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello (UNAB), quien viajó a Leipzig para la inauguración.
Los pingüinos de Humboldt son los protagonistas. La colonia supera los 50 ejemplares y comparte el área con lobos marinos y aves sudamericanas. «Es una especie chilena que está en peligro de extinción y que ha declinado rápidamente producto de una serie de factores, entre ellos el brote de influenza aviar de 2023 y efectos del cambio climático y del fenómeno de El Niño», explica Azat.
Ninguno de esos animales fue sacado de su hábitat para llevarlo a Alemania. «Hoy los zoológicos no sacan animales de vida silvestre. Son descendientes de animales que están en cautiverio y que se reproducen en distintos zoológicos.
Hay intercambio de animales entre zoológicos», precisa.
La ambientación sudamericana parte antes de entrar a Feuerland. En los recintos aledaños hay flamencos chilenos, bandurrias, guanacos, pudúes y ñandúes. La nueva área, además, tiene sectores de playa para que los animales descansen y un sistema que genera olas en la piscina.
Azat cuenta que el proyecto llevaba al menos cinco años en desarrollo y destaca una particularidad: «No existe ninguna exhibición en ningún zoológico en el mundo que esté dedicada a Tierra del Fuego».
Conexión con Chile
El Zoo de Leipzig y el Instituto One Health de la UNAB trabajan juntos desde al menos 2015. Partieron con proyectos de conservación de la ranita de Darwin y luego sumaron al pingüino de Humboldt y al huillín, la nutria nativa del sur de Chile.
«Este es un zoológico que se destaca por estar en estrecha colaboración con organizaciones que permiten avanzar en la conservación in situ, es decir, en los lugares donde viven estas especies», señala Azat. «El zoológico está convencido de que su rol no termina en la educación y en la exhibición de lo que puede mostrar acá, sino que quiere hacer un cambio real en las especies, en su ambiente natural».
A la inauguración también asistió el embajador de Chile en Alemania, Jorge Sandrock, quien destacó el trabajo que realiza el zoológico en proyectos de conservación en Chile.


