Cada vez cuesta más defender al jurado de Fiebre de baile.
Dios y ustedes son testigos del fervor con que he apoyado las polémicas evaluaciones de Vasco Moulian como jurado de las dos más recientes temporadas de «Fiebre de baile».
Sin embargo, ha llegado un punto en el que me empiezo a cuestionar si debo mantener esa posición. Las últimas tropelías cometidas por el exejecutivo de TV, este domingo, hacen tambalear seriamente la convicción con que lo he defendido.
Tuvo dos intervenciones condenables para mucha gente. Consignémoslas para que quienes no las presenciaron adopten una postura a favor o en contra.
La primera fue cuando le correspondió calificar la performance de Cony Capelli, que de paso confirmó un embarazo de tres meses. Vasco la felicitó por la buena nueva y aprovechó de hacer proselitismo, con una frase que para varios pasó inadvertida (sobre latidos de un bebé).
No para Diana, a la que se le escapan pocas cosas y si se le va una, ahí está su amiga Javiera Montero, editora general del programa, para asistirla. Mientras volvía al backstage Cony, la conductora dijo: «Te tiraste ahí también tu mensajito. No vamos a adentrarnos ahí».
«Fiebre de baile» no es un espacio político. No es bien visto que se use una tribuna de una propuesta orientada a la entretención y al arte para contrabandear ideologías. Le dicen códigos.
Luego el jurado se enfrascó en un diálogo con otra concursante, Alejandra Araya. Sin hincarle el diente casi nada a la presentación que acababa de hacer, le dijo que fue injusta al deslizar que Claudio Valdivia era el favorito de la presidenta de los jueces, Raquel Argandoña.
Entonces vino la respuesta de la actriz, en la que denunció que el propio Moulian grabó un video en que asegura que al enfrentar a La Quintrala ella «cavó su propia tumba».
Alejandra cerró su speech afirmando «Ese juego yo no estoy dispuesta a jugarlo, Vasco. Yo entré al programa porque amo bailar y no quiero que mi paso por el programa se empañe por otros compañeros».
Vasco cerró todo con un «Perfecto. Si no está dispuesta a jugar ese juego, mi nota es…» y su paleta mostró un 3, lo que le habría significado la eliminación a Araya si no hubiera sido por el abrumador respaldo popular que recibió (49% de los votos telefónicos) y porque esa noche se decidió que saliera del programa Karen Paola, por lesión.
A Cony le había puesto un 10 solo porque estaba embarazada, según él mismo fundamentó. Si «Fiebre de baile» fuera una universidad, Vasco ya habría sido expulsado del cuerpo académico. Para su fortuna, sólo es el mejor estelar de la televisión chilena.


