La cubana entrena en un templo, escuela y hotel en China
Quiere llegar a la final de Vecinos al límite preparada con fuerza, con mente, con espíritu, asegura.
Un templo en las montañas de Beijing, una cocinera que sirve el mismo arroz blanco todos los días, un maestro vestido de naranjo y morado que lleva 32 generaciones de un método marcial en la sangre. Ahí, entre escaleras de mil peldaños está instalada Lisandra Silva. La finalista de ‘Vecinos al límite' decidió irse un mes y medio a vivir la experiencia turística en Shaolin Master Yu, un templo Shaolin ubicado en el distrito de Tengzhou (Beijing).
Son las cuatro de la mañana y la cubana está despierta, lista para ir a la primera actividad de la mañana: Tai-Chi. ‘A las 7 en punto hay que estar sentada para desayunar porque media hora después ya están retirando la comida. Después, la caminata de 40 minutos hasta el templo, escalones y ahí vienen los distintos entrenamientos (por ejemplo el kung fu Shaolin es es uno de los estilos de artes marciales más antiguos y conocidos de China) y otras disciplinas orientales con técnicas de defensa o troncos al hombro'.
Entrenamiento pesado, Lisandra.
‘Es un método súper duro, para construir tu fortaleza mental y física. Aprendes varias técnicas de defensa, es como un mix, porque en un día puedes entrenar cuatro o cinco. Están las del palo, la del abanico, la de los cuchillos'.
¿Cuchillos?
‘Sí. Como ‘Mortal Kombat'. Son como dos espadas y aprendes a manejarlas para defenderte y usar la mente. Aunque lo que más quiero es aprender Tessenjutsu que es un arte marcial que tiene como principal instrumento, además de la mente, el uso de un abanico'. Suena rudo todo. ¿Por qué tomar estas vacaciones? ‘Tengo esta atracción con la religión budista. Cuando estuve en Tailandia, entré en un templo budista a meditar con la gente que estaba ahí, y sentí como una fuerza muy grande. Empecé a conocer más esa religión, la tradición. Sigo muchas páginas y me salió lo del templo Shaolin. A mi papá, antes de que falleciera, le había comentado que quería hacerlo. Cuando él se fue dejó un vacío muy grande y una de las cosas que me dijo fue que llevara un poquito de sus cenizas a todos lados que yo fuera, porque él quería viajar conmigo. Él quería visitar las 7 Maravillas del mundo, así que este fin de semana vamos a la Muralla China'.
¿La instalaciones son cómodas para los turistas?
‘Las instalaciones son muy buenas: son habitaciones de hotel muy espaciosas, muy buenas, tienen todas las comodidades y equipos. Pero es un poco diferente porque al ser como una escuela la habitación la limpias tú misma, tu ropa te la lavas tú misma. Tiene ciertas cosas que no son como tan de hotel y otras que deben ser parte de la propia disciplina'.
¿Va a quedar full para la final de ‘Vecinos al límite'?
‘Si hay una oportunidad de que pueda concursar en la final, pues me gustaría llegar preparada y ganarla.
Van a llegar los más fuertes y quiero sentirme a la altura de una final y competir con fuerza, con mente, con espíritu, con todo. Muy completa'.


