Cristhofer Bartsch dice que se apropiaron de 1.500 máquinas para crear una nueva cadena de gimnasios
Estos sujetos se aprovecharon de su inexperiencia, afirma el abogado del hijo de FritzBartsch.
Cuando Fritz Bartsch Briceño, fundador de la cadena de gimnasios Pacific falleció, en junio de 2021, su hijo Cristhofer tenía 24 años.
Por alguna extraña razón, hasta ese instante la vida de este joven y la de su hermano gemelo, Alexhander, había sido una vida de privaciones. A pesar de que su padre amasó una fortuna, llegando a administrar un centenar de sucursales a lo largo del país, los hermanos prácticamente vivían con lo mínimo. Nunca tampoco los dejaron participar en el negocio, ni de oídas. Pero de un minuto a otro, de no tener nada, lo tenían todo. Y no supieron cómo manejarlo.
Tres meses después de la muerte de Bartsch padre, Alexhander falleció en un accidente de tránsito manejando una moto que ni en sueños había imaginado conducir, al tiempo que Cristhofer intentaba hacerse cargo de un imperio del que no entendía absolutamente nada. Cinco años tardó en entenderlo todo. Pero ya era demasiado tarde.
La promesa
En julio de este año, Cristhofer Bartsch presentó una querella por estafa en el 8° Juzgado de Garantía de Santiago en contra de cuatro ex administradores de Gimnasios Pacific. Según su relato, cuando murió su padre «yo tenía apenas 24 años y carecía por completo de experiencia en el mundo empresarial o en el manejo de negocios de la envergadura de Gimnasios Pacific». Además, las muertes de su padre y de su hermano lo dejaron en un «estado de vulnerabilidad emocional y sicológica».
Según Cristhofer, estas circunstancias «fueron conocidas y aprovechadas por los querellados para ejecutar un plan defraudatorio». O como resume su abogado, Sebastián Muñoz: «Estos sujetos se aprovecharon de su inexperiencia».
En concreto, siempre según Cristhofer Bartsch, estos cuatro ex administradores le dijeron que para asegurar la continuidad del negocio, debían crear una nueva sociedad (que se llamaría Gimnasios Nuevo Amanecer) que gestionaría la cadena, ya que el propietario, bajo cuya firma se gestionaba todo, ya no estaba.
Cristhofer dice que estos ex administradores le prometieron que «una vez que esta sociedad lograra operar el negocio de manera completamente formal y regularizada, las acciones de Gimnasios Nuevo Amanecer me serían traspasadas íntegramente, para, finalmente, ejercer el control del negocio familiar».
Tal traspaso, dice la querella, nunca ocurrió.
Es más, Nuevo Amanecer habría cerrado nuevos contratos de arriendo con los locales donde funcionaban los Gimnasios Pacific, poniendo como aval a Cristhofer. Pero según el abogado Sebastián Muñoz, la sociedad quedó debiendo millones en arriendo y los acreedores demandaron. Hasta ahora le han reclamado en tribunales a Cristhofer Bartsch, en su calidad de aval, cerca de 75 mil UF (unos 3.066 millones de pesos).
Todo ese dinero que no se pagó en arriendo, prosigue la querella, les sirvió a los conjurados para hacer caja y crear una nueva cadena de gimnasios. Parte de las máquinas de ejercicios de esta nueva cadena, asegura Muñoz, habrían sido de los Gimnasios Pacific. «Son cerca de 1.500 máquinas», dice.
En la actualidad, Gimnasios Pacific ya no existe, aunque Cristhofer Bartsch sigue administrando las sociedades que han sobrevivido al colapso de la cadena. Sobre esas cenizas, dice su abogado, Cristhofer tiene pensado crear una nueva franquicia de gimnasios, con otro nombre.


