Su trabajo junto a Cher cambió la perspectiva sobre transparencias y brillos
También hizo el boceto el vestido con el que Marilyn Monroe cantó Happy birthday, mister president. Falleció este lunes a sus 87 años.
El diseñador estadounidense Bob Mackie, en una conversación con revista «People» en 1994, recordó cómo descubrió que quería diseñar vestuario. Cada vez que iba al cine a ver cintas de Betty Grable y Rita Hayworth, llegaba a su casa a dibujarlas. Este lunes, se comunicó el deceso del destacado modisto a sus 87 años, por una neumonía, quien consolidó una carrera y se volvió el favorito de varias, entre ellas y su más fiel colaboradora: Cher.
La carrera de Mackie comenzó trabajando en departamentos de vestuario en la TV y la cantante Mitzi Gaynor lo contrató para que le hiciera diseños. De ahí vinieron algunos premios Emmy por su trabajo que hizo que otros nombres lo buscaran, como la actriz Carol Burnett con quién realizó gran parte de su exitoso programa en los 70. «Él es el mejor. Diseñaba 50 vestuarios por semana para nuestro show», recordó ella en la revista «WWD».
En ese espacio Bob se conoció con Cher, comenzaron a trabajar juntos para «The Sonny and Cher comedy hour» en esa misma década, otro programa de TV y luego el sucesor con sólo a cargo de ella tras su separación. Aquí Cher se convirtió en un ícono de estilo con diseños de Mackie a diario. «Nadie había hecho un vestido con cuello halter (que se anuda tras del cuello) hasta lo de Cher, y después todos lo tenían en sus colecciones. Las mujeres comenzaron a mostrar más piel de la que debían porque Cher lo estaba haciendo y se veía bien», asumió con orgullo Mackie.
El camino con Cher continúo por décadas. En 1986 y 1988, él estuvo a cargo de los destapados atuendos con que la también actriz llegó a los Oscars. «Nunca he sido de esas personas para quienes la moda es su religión. Amo vestir a personas, pero sólo hacer ropa es descorazonado. Es más entretenido crear un personaje o un look para un show», reflexionó este a «People». Por su estilo, en el rubro se ganó el apodo de «el sultán de las lentejuelas». Estuvo 32 veces nominado a los Emmy obteniendo nueve de ellos, y uno honorario en su entrada al Salón de la Fama de la Academia de Televisión, así como tres nominaciones al Oscar por su trabajo en las cintas «Lady sings the Blues», «Funny lady» y «Pennies from heaven».
Otro de sus grandes hitos, fue el ajustado traje con brillantes con el que Marilyn Monroe le cantó «Happy birthday» al entonces presidente John F. Kennedy en el Madison Square Garden. Si bien la ejecución del vestido fue hecha por el francés Jean Lois, éste lo realizó usando un boceto de Mackie, de 21 en ese entonces, quien en esos años era su asistente, y que por la fama que alcanzó la pieza, no la volvió a ver hasta 2016 en una subasta.
«Bob Mackie sin duda marca un antes y después en la moda. Diseñó el vestido que usó Cher en la Met Gala de 1974, ella llegó con un diseño de transparencias, brillos y plumas. En ese entonces ese evento era para un círculo conservador, no era el espectáculo que se volvió después, entonces fue una de las primeras transparencias en Hollywood. Fue un visionario, así fue como hizo piezas para Diana Ross, Elton John, Madonna, entre tantos otros, celebridades que se caracterizan por su audacia, que son irreverentes. Para usar un Bob Mackie había que tener gran personalidad», comenta Bastián Marín (@bastian_marin en Instagram), periodista especializado en moda.
Titi Torrijos, diseñadora de vestuario y creadora de la cuenta @thepopularlook en redes, concuerda que «Mackie tenía una comprensión muy particular de la silueta. Sabía exactamente dónde mostrar piel, dónde generar volumen y cómo utilizar materiales como las lentejuelas, los cristales o las plumas para que el cuerpo se convirtiera prácticamente en parte de la puesta en escena. Y eso es muy importante: su maximalismo no era azaroso, estaba tremendamente construido. Su manera de entender la moda sigue absolutamente vigente».


