Cuando anoche en el arranque del «Fear factor» chileno Tomás Castillo dijo «acá vine a comer bichos y mis competidores son unos bichos», pensé que la amenaza vendría por el lado de ese musculoso, uno de los que entraron a revolver el gallinero en la primera temporada de «Amor ciego».
Pero con el correr de este capítulo inicial nos fuimos enterando de que la verdadera amenaza se cernía sobre Tonka Tomicic, cuyo accidentado paso por Canal 13 le tenía reservado otro pasaje pletórico de inestabilidad. ¿Cuál es el problema ahora? Que se la embutió en un formato que le impide desplegar la mejor de sus características, la sonrisa a flor de piel, la carcajada a quemarropa, el peluseo como estrategia permanente.
De nuevo se insiste en no cuidarla. Pareciera que la idea de contratarla hubiera sido quemarla, exponiéndola a un intento fallido tras otro, con el fin de bajarle los bonos y luego devolverla a TVN completamente devaluada.
Para este programa, en que la conductora tiene más visos de severa instructora, cortante en las expresiones y áspera en el trato, que de cordial anfitriona, habría estado perfecta Catalina Pulido, sobre todo después de lo bien que ejecutó esta misma función en «El rival más débil» (otra franquicia, el 2004), ese espacio en que despedía a los concursantes eliminados con un despectivo y burlesco «¡adiós!».
Pero no, se tenía que mandar al frente a Tonka, a la que al parecer ni le preguntan en qué espacio se sentiría realmente cómoda, porque no me cabe duda de que si así fuera su primera opción no sería conducir un proyecto en que debe sonreír menos que guardia de palacio en La Moneda.
El único momento en que se acercó algo a la Tonka alegre de «La movida del Festival», por ejemplo, tuvo lugar cuando otro de los concursantes, «Don Latino», le dijo que después le podía cantar una canción. Entonces el gran precio de esta temporada de Canal 13 le bajó los humos con un «no te pases de listo» que habría salido simpático si no hubiera estado decorado por una inequívoca mirada de «no estoy bromeando, cabrón».
El público no le dio el favor a esta seca y casi militarizada versión de Tonka: el «Fear factor» local promedió apenas 10 puntos, contra 12 de «Teatro en Chilevisión» y 13 de la final de «Calle 7» de TVN. Sólo superó a «Gigantes con Vivi», que registró 8 unidades.
Lo preocupante acá es dónde está Parived y sus sabios consejos cuando se necesitan. Porque a estas alturas Canal 13 podría poner a Tonka Tomicic a leer el evangelio en las misas dominicales o a hacer un cameo en «Primera dama» como repartidora de pizza y ella lo aceptaría sin chistar.
Una cosa es estar al servicio del empleador y ser leal con él, y otra muy distinta es dejar que ese mismo empleador te destroce la carrera por mera y simple inoperancia.
10 puntos de rating marcó el debut del programa de concursos extremos de Canal 13.


