La conductora de TNT Sports se fue en el mismo bus con Fernanda Benavidez, esposa de Zampedri
La trasandina le anticipó el gol que su marido le haría a Estudiantes y le regaló la entrada al estadio.
Coni Solar (35) vivió intensamente el empate 1-1 entre la Universidad Católica y Estudiantes de La Plata en Buenos Aires, por octavos de final de la Copa Libertadores. Y se podría decir que lo palpitó desde adentro, porque viajó con Fernanda Benavidez, la esposa de Fernando Zampedri, a quien ya conocía porque la trasandina había participado en el programa «No es para tanto», de TNT Sports, donde ella es la presentadora. Tanta fue la cercanía que se fueron y se vinieron desde Puerto Madero hasta el estadio Uno Jorge Luis Hirschi, en uno de los nueve buses contratados por los hinchas cruzados.
«Llamé a un tipo que se llama Charly, porque me habían dicho que él tenía que ver con los buses y que Fer ya había viajado en ellos para el partido contra Boca Juniors. Ella ya había vivido la experiencia y le encantó. Y, obviamente, como periodista quise vivir el momento y me subí al bus, donde nos fuimos juntas. Fue súper lindo porque uno ve lo cercana que es la Fer con la gente. Ella, perfectamente, podía haberse ido en taxi al estadio, como cualquier otra esposa de futbolista, pero se fue en el bus. Cuando se subió, todos la aplaudieron», contó Solar.
¿Tanto así?
«Sí, todos en el bus le hacían reverencias y le dicen que es la Primera Dama de Católica. Yo les avisé a los hinchas que venía ella y sólo querían guardarle asiento, porque llegó un poquito atrasada. Durante el camino nos fuimos conversando de su vida. Yo la conocía porque había ido al programa. Y me pareció una persona humilde, sencilla, súper cercana. Se tomó como 1.500 fotos en el bus y nunca puso un problema. Ahí se me ocurrió hacer la dinámica de «Conociendo a tu marido». Le pregunté por la comida favorita de Fernando y por la cantidad de goles que ha hecho en su carrera y me dijo 167, pero eran 166. Entonces me aclaró por el que iba a hacer contra Estudiantes».
¿Le anticipó el gol?
«Claro, lo anticipó, pero es increíble la confianza o el aura o cómo se llame que tiene por su marido. Zampedri, prácticamente, todos estos últimos partidos ha salvado a Católica de empates o de perder el partido».
¿Además, la invitó al estadio?
«Sí, me regaló la entrada, pero yo la había llamado antes. Le dije: ¿Fer, tú sabes dónde puedo comprar las entradas? Era muy difícil que yo consiguiera una entrada de la nada, por los abonados y por 1.000 cosas más. Y ella me dijo: «Sí, no te preocupes, yo te consigo una». Y resulta que me la mandó y le pedí que me mandara su cuenta o cómo transferirle. Nunca me mandó sus datos. Me sorprendió su generosidad para conseguirte algo, es increíble porque jamás pensé que me iba a regalar una entrada, que no sé cuánto cuesta, pero debe andar entre los $50.000 y $70.000. Claramente, cinco lucas no vale».
¿Se han hecho amigas?
«Sí, yo creo que sí y siento que es recíproco, porque cada vez que me la encuentro en los estadios se genera buena onda. La he entrevistado varias veces, pero la última vez cuando estábamos hablando Zampedri hizo un gol y nos abrazamos. Fue contra Colo Colo. Y sigue siendo la misma mujer. Se ha dado la instancia de ir conociéndola, pero muy fortuitamente. No ha sido forzado. Se ha dado de forma natural».
¿Se volverán a ver?
«La invité al programa del lunes. Quiero que vaya. Me gustaría que estuviera en el panel. Ella debería tener un podcast, un programa, porque hablamos una hora en el bus y no parábamos de hablar».
¿Piensa que ella debería entrar a las comunicaciones?
«Ella es periodista y se le nota. Analiza los partidos de una forma perfecta. Sabe de jugadas y tiene noción de un partido, de una cancha o de un juego. Creo que ella ya debería estar en un programa».


