El uniformado murió en medio de un procedimiento por violencia intrafamiliar en la región del Biobío
Tribunal de Garantía de Los Ángeles amplió la detención por tres días del imputado por el crimen.
En 1986, a la edad de 18 años, ingresó a la Escuela de Formación de Carabineros Jaime Ariel Urrea Burgos. Inició sus servicios en la 44ª Comisaría de Lo Prado y luego en la 26ª Comisaría de Pudahuel. Nunca dejó de capacitarse tomando cuanto curso se le cruzó por delante.
En 2013 realizó uno de conductor de motos todoterreno; el 2015 uno de Estrategias y Tácticas para Operaciones Policiales Rurales (T.O.R.); el 2016 tomó un curso de Capacitación en Derechos Humanos Aplicables a la Función Policial; el 2023, el 2° Curso de Técnicas y Tácticas en Procedimientos y en abril de 2025 obtuvo la máxima calificación en el segundo ciclo de capacitación en Derechos Humanos y Técnicas Policiales. Entre medio, el 2018, ingresó a la Escuela de Suboficiales de Carabineros.
En todos los lugares donde estuvo, recibió condecoraciones. En total siete felicitaciones oficiales. En mayo de 2016 lo felicitaron por detener a tres individuos y recuperar un vehículo con encargo por robo; en abril de 2017 recibió otra felicitación por detener a tres sujetos por tráfico de drogas; en junio de 2018, fue reconocido por detener a un conductor que huyó de un control policial, poniendo en peligro a los transeúntes.
Pero quizás su procedimiento más destacado ocurrió en marzo de 2024, cuando detectó una de las plantaciones de marihuana más importantes en Quilleco, en la región de Biobío, donde había sido trasladado hacía poco. Tras una investigación de propia iniciativa, condujo a un equipo del OS-7 del Biobío hasta un invernadero donde se incautaron 769 plantas de cannabis.
Su carrera siempre fue en ascenso: en agosto de 2012 fue ascendido a cabo segundo, el 2016 a cabo primero y en abril de 2022 a sargento segundo. Llevaba 18 años y 9 meses en la institución. Hasta que le tocó su último procedimiento.
La escopeta
Este domingo el sargento fue asesinado durante un procedimiento de violencia intrafamiliar.
Eran las 22:50 horas cuando ingresó a una vivienda de la comuna de Quilleco para atender una denuncia. Lideraba una patrulla que la integraban otros dos uniformados.
De pronto, la puerta de una de las habitaciones se abrió violentamente y apareció en su umbral un sujeto con una escopeta en la mano. Disparó a lo primero que vio. La munición dio de lleno en el cuello del sargento Urrea provocándole la muerte instantánea.
El atacante fue reducido por los otros dos uniformados y puesto a disposición del Tribunal de Garantía de Los Ángeles. En su control de detención, la fiscalía solicitó la ampliación de la detención del imputado, quien, según los primeros antecedentes, al momento del disparo se encontraba en estado de ebriedad.
La audiencia de formalización se realizará el próximo jueves desde las 11:55 horas.


