Carolina Martínez, del Observatorio de la Costa, entrega datos de lo que ocurrió en la playa Portales
Para mí, esa escalera es un indicador para ver que la playa está crítica, afirma la geógrafa.
Carolina Martínez, directora del Observatorio de la Costa de la Universidad Católica, estuvo hace algunos días recorriendo una serie de playas de la Región de Valparaíso. El objetivo era hacer un levantamiento en terreno de los daños que causaron las marejadas que acompañaron al sistema frontal que afectó a gran parte del país a partir del 14 de julio.
Junto a su equipo, la geógrafa visitó Las Torpederas, San Mateo y Portales en Valparaíso; Reñaca, Marineros y la playa chica de Las Salinas en Viña del Mar, y La Boca en Concón. Además estuvo en Algarrobo, El Quisco y El Tabo. Cada dos meses realiza mediciones con instrumental topográfico y también lo hace luego de un evento extremo. El monitoreo lo inició en 2015, luego de un evento extremo de marejadas.
Una de las situaciones más llamativas la observó ahora en Portales, donde la escalera que existe ahí para acceder a la playa, quedó completamente en el aire, sin nada de arena debajo de ella.
«Esto demuestra la tremenda energía que tuvo este evento, donde se sumó la fuerza de la marejada y también el río atmosférico. Dejó esta escalera sin arena. Aquí se llevó un tremendo volumen de arena. Prácticamente no hay base de arena y ésta se reemplazó por escombros, bloques y bolones, que no es la naturaleza de la arena que nosotros tenemos acá», describe en un video que subió a instagram (@observatoriodelacostauc).
El registro actual de la escalera lo compara con imágenes de junio de 2025. En ese momento, prácticamente la mitad de ella estaba cubierta de arena.
Martínez cuenta que al realizar el recorrido se fue de cabeza a esa escalera, porque le ha hecho seguimiento todos estos años y le muestra de manera concreta cuánta arena se fue.
¿Cuánta arena calculan que perdió ahora la playa?
«Entre junio y julio de 2026, en un mes, perdió 67.000 metros cúbicos de arena. Para mí esa escalera es un indicador para ver cuándo la playa está crítica. Yo la observo siempre, tengo un sistema de medición. Cuando la escalera está colgando sobre 2 metros es porque el evento fue mucho más extremo que el del 2015. Ese es mi indicador, porque en ese año la escalera tenía colgando un espacio de 2,15 metros. Ahora hay un espacio de cerca de 3 metros. Es un volumen que triplica lo que se perdió en 2015. O sea, es una pérdida brutal de arena. Y una pérdida muy cuantiosa, para una playa tan pequeña».
¿Vuelve?
La especialista explica cómo suele funcionar la dinámica de pérdida y recuperación de arena. «Hay una recuperación de la playa en el verano y una pérdida de esa arena en el invierno. Entonces, hay un equilibrio. Lo que ocurría es que las olas en el invierno sacaban arena un poquito superior a la que llegaba en verano y la acumulaban en la parte submarina de la playa. Eso quedaba en latencia, así como de reserva, para que durante el verano las olas tomaran esa reserva y la empujaran de nuevo a la playa. Entonces, en el invierno te quito arena, pero en el verano te la devuelvo.
Eso es lo que consideramos perfil de equilibrio. Y eso es lo que ya no existe, porque las marejadas se comportan como olas de invierno durante todo el año y no le dan descanso a la playa. Ese es el problema que tenemos», explica.
¿Puede que sea necesario agrandar la escalera o igual la arena volverá?
«Eso es lo difícil de saber en este momento y por eso estamos monitoreando a través de estos perfiles de playa, porque con estos datos se valida el modelamiento costero que nos va a permitir entender cómo se devuelve esa arena. Pero no es tan fácil saberlo en este momento, porque no tenemos tanto dato para estos modelos. Lo que no sabemos es a dónde va a parar la arena de los eventos extremos de marejadas, porque no está volviendo la cantidad que debería volver».
¿Que pasó después de 2015 con la escalera?
«Las arenas se recuperaron como en 5 o 6 meses y el verano ayudó, pero no hay un dato con el que podamos comparar antes. La escalera se conectó con la playa, pero entre 2015 y 2020, estuvo súper intermitente. A veces quedaba colgando en invierno o a veces en verano, podía ser cerca de un metro y medio, pero nunca se ha recuperado totalmente la arena que teníamos desde el 2015 a la fecha. Las playas empezaron a cambiar muy violentamente luego de ese evento. Las marejadas empezaron a ser recurrentes durante todo el año y las playas ya no pueden recuperarse durante el verano, que es el momento en que cesan los sistemas frontales, la playa descansa y se recupera de esa mayor energía de las olas. Eso no ocurre actualmente».