Por robo en una estación de servicio de Talagante
En 2024 fue víctima de la sustracción deenseres que estaban en su auto. Es engorroso, largo, hay que pagar abogado. Pero yo no iba a dejar esto así, comenta.
Dos años de pelea, de papeleos, audiencias y paciencia full a prueba. Y al final, Faloon Larraguibel ganó. El Tribunal de Policía Local de Las Condes falló, este martes, a su favor en la demanda que interpuso contra una estación de servicio de Talagante, donde el 29 de marzo de 2024 le robaron dos maletas y tres bolsos con sus pertenencias desde el interior de su Haval H6, estacionada dentro del mismo recinto. La sentencia le reconoció «9.546.744 millones de pesos por daño emergente y 700 mil pesos por daño moral», se lee en la resolución.
Este caso se abrió cuando la bailarina hizo una parada en una Copec en la Autopista del Sol para comprar algo para comer junto a sus hijos. «Veinte minutos nos demoramos. Al salir los vidrios estaban reventados y se llevaron todo. Porque además al otro día entraba al reality ¿Ganar o servir? (Canal 13) entonces tenía las maletas listas que iba a llevar», recuerda ella.
El botín incluyó dos maletas y tres bolsos cargados con ropa costosa, zapatos, dentro de los que se contaban unos Yves Saint Laurent. También habían lentes de sol, joyas, perfumes: todo lo necesario para verse bien adentro del reality. Además de un iPad. «Y una cadena que me regaló mi abuelita el día antes de morir. Eso fue lo que más lamenté hasta el día de hoy», asegura la participante de «Fiebre de baile» (ver galería https://goo.su/KE4Ia).
Fuera de los enseres materiales, hubo algo que marcó a Faloon, «y que fue que nadie del personal del lugar me prestó ayuda o contención en el momento. Mis hijos lloraban y yo estaba sola ahí con el auto reventado. Llegó mi mamá que vive cerca, pero del lugar nadie ni siquiera se acercó».
Por eso, Lya Rojas, abogada de Larraguibel explica que decidieron interponer una «querella penal y una demanda civil contra el servicentro por infracción a la Ley del Consumidor». El argumento del escrito, sigue la profesional, «se basó en que si una empresa ofrece estacionamiento dentro de sus instalaciones para que los clientes accedan a su local, ese espacio forma parte del servicio que entrega. Y si no garantiza la seguridad dentro de él, hay responsabilidad legal. No importa que el robo lo hayan cometido terceros. Lo que han dicho los tribunales es que el estacionamiento es un atractivo para el consumo. Tú dejas tu auto ahí, te vas tranquilo a consumir, y ellos tienen que resguardar eso. Si no lo hacen, hay infracción a la ley del consumidor».
Eso no es muy conocido.
«Se puede. Esa infracción tiene dos consecuencias: una multa para la empresa y la obligación de indemnizar al consumidor afectado. La indemnización cubre el daño emergente, que es el valor real de lo que se perdió, y el daño moral, que es el perjuicio emocional que sufrió la persona en este caso».
Tras estos dos años Faloon quedó feliz con la noticia, pero sobre todo por haber perseverado en el juicio: «Hay muchos casos en que la gente deja las cosas así, nunca demanda, nunca sigue un juicio. Es engorroso, largo, hay que pagar abogado. Pero yo no iba a dejar esto así. Estaba sola con mis hijos, ellos aterrados. Me tienen que pagar mis cosas y el daño que sufrí».


