Psicólogo cuenta cómo disminuyeron el trauma en colegio de Calama donde murió una inspectora

Fecha:

Los escolares tenían pesadillas y evitaban el lugar donde ocurrió la tragedia, detalla Christian Schnake

Cuando comenzaron a trabajar más de la mitad de los alumnos tenían estrés postraumático.

El 27 de marzo pasado un alumno de cuarto medio ingresó al colegio Instituto Obispo Silva Lezaeta, de Calama, con una mochila llena de cuchillos de distinto tipo y gas pimienta. El joven utilizó esos elementos posteriormente para agredir a sus compañeros y profesores en el patio del recinto, provocando la muerte de una inspectora y dejando con lesiones a otra funcionaria y tres escolares.

Meses después de la tragedia, que conmocionó a toda la ciudad de Calama, una evaluación psicológica aplicada a 613 estudiantes de cuarto básico a cuarto medio del establecimiento, reveló el profundo impacto que dejó el hecho: 317 estudiantes (51,71%) se ubicaron en la categoría de riesgo alto de estrés postraumático, lo que encendió las alarmas.

«El obispo de Calama se contactó con la Conferencia Episcopal, para ver qué posibilidad había de recibir algún apoyo de las diversas universidades católicas. Ellos nos hablaron para ver si podíamos apoyar la situación que estaba viviendo el colegio», explica Christian Schnake, director del Centro de Psicología Integral de la Persona de la U. Finis Terrae.

«Había un apoyo real hacia los docentes, de parte de la municipalidad, hubo algún apoyo también hacia los padres, pero los que iban quedando más desamparados eran el resto de los alumnos, que no habían sido los directamente implicados en el evento, que no habían sido los compañeros o los que estaban ahí en ese momento», apunta el académico, quien quedó a cargo de la intervención junto a dos psicólogos del propio establecimiento

El nivel de malestar fue medido con un instrumento llamado CRIES, una autoevaluación de los estudiantes (ver recuadro).

La herramienta arrojó que los escolares presentaban síntomas severos de distinto tipo. «Por ejemplo, recuerdos espontáneos que aparecen de repente de la nada, tipo flashbacks, problemas para conciliar el sueño, ansiedad al llegar al colegio, dificultad para concentrarse, evitar el lugar donde sucedió el evento, empezar con una ansiedad que se va generalizando», describe el especialista.

El panorama indicaba que había que actuar rápido. «Es importante que en estas situaciones de trauma único, evento único que se llama, uno pueda intervenir para dejarlo encapsulado, tratar lo que corresponde, y que lo que pasó ahí no termine empapando otros aspectos de la vida de los sujetos. Ese es el principal objetivo», aclara Schnake.

¿Tenía experiencia en un caso parecido?

«La verdad es que sí, me tocó 15 años atrás en una situación compleja. Un colegio en Santiago donde un alumno, en la clase de deporte, cayó mal y murió en el mismo colegio. Tuvimos que intervenir con grupos de alumnos que habían estado ahí, que venían con los papás, y hacer el acompañamiento al equipo directivo».

¿Es un área de la Psicología?

«Efectivamente, hay un área de especialización de traumas. Existen estrategias específicas para trabajarlos».

Los avances

Luego de recibir una capacitación, entre junio y julio los psicólogos del colegio realizaron talleres psicoeducativos en todos los niveles académicos. Los profesionales asumieron la contención individual, la observación activa y el monitoreo de seguridad.

La metodología consistió en abordar las memorias dolorosas de forma protegida, a través de ejercicios individuales en cuadernos de trabajo, y sin requerir que los alumnos expresaran sus vivencias en voz alta, evitando la retraumatización en el aula.

Después de vacaciones de invierno reevaluaron y los resultados arrojaron avances: el 72,32% de los estudiantes presentó una disminución en sus niveles de estrés, registrando un descenso promedio de 12,20 puntos en los indicadores de reactividad postraumática.

«Nuestra intervención no se acabó ahí. En este segundo muestreo quisimos focalizar bien sobre los alumnos que eran más resistentes, para poder aplicar con ellos una técnica más específica, orientada al reprocesamiento de trauma. Se planificó para los días 14 y 21 de agosto, en que viajé yo a Calama y pude trabajar con estos grupos de alumnos, para lograr buenos resultados», comenta el académico.

El trabajo conjunto logró revertir notablemente los síntomas de angustia. «En la aplicación final logramos tener alrededor del 100% de los alumnos que alcanzaron un puntaje menor a 3 en una escala de cero a 10 de malestar, y un 90% que llegaban al cero», destaca el profesional.

¿Cómo evalúa la intervención?

«Creo que fue una intervención exitosa, hay cosas bien interesantes que pudimos rescatar. Nos encontramos, por ejemplo, que después de la primera intervención no bajaba mucho, o que costó que bajaran un poco los indicadores de malestar. Cuando viajé y pude hacer la intervención con los alumnos in situ, pudimos constatar que, efectivamente, había muchos de ellos que no bajaban los indicadores, porque lo que tenían eran otros traumas asociados, que no tenían relación directa a lo que habían vivido en el colegio, sino a experiencias personales. Esta situación del colegio, de alguna manera, les permitía llamar la atención en torno a otras situaciones difíciles o traumáticas que estaban viviendo en su propio hogar. Esta pesquisa nos permitió reorientar estos alumnos hacia los psicólogos del colegio, para que pudieran derivarlos a las instancias que correspondieran».

Qué es el CRIES

La Escala Revisada de Impacto de Eventos en Niños (CRIES por su sigla en inglés), es un cuestionario que responde el propio escolar tras vivir un acontecimiento estresante. Las 13 preguntas evalúan distintas dimensiones (por ejemplo ¿sueñas con lo que pasó?;¿intentas no hablar de ello?) y se pueden responder con alguna de las opciones disponibles: nunca; a veces, frecuentemente o a menudo.

«Es un instrumento que está validado en Chile, por lo mismo le dimos prioridad por sobre otros», dice Christian Schnake. «Lo que se hace es una evaluación subjetiva, es una escala de autoevaluación de qué tan perturbado me siento, que se aplica previa a la intervención y también posteriormente», agrega.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

Instagram es la app más usada por los pasajeros del Metro

Serge de Oliveira, profesor de la Universidad del Desarrollo, explica por qué es la red social favorita.

Marcela Vacarezza se llevó a sus padres a vivir con ella: «Están felices»

En su regreso a Chile tras seis años en Miami, la panelista de Alfombra roja junto a su esposo Rafael Araneda buscaron una casa con piezas en primer piso para ellos: De la cabeza los dos están fantásticos, pero les cuesta la movilidad.

Fernanda Cornejo celebró sus 31 en mítico local que usa Charly García

Salió muy lindo, cuenta la politóloga e hija de Karen Doggenweiler que juntó a su pololo y a sus colegas de tres trabajos en la sala de ensayos del célebre rockero.

«Se nos acabó el tiempo»: la historia de la joven piloto que murió al estrellarse jet privado en Florida

Vamos a estrellarnos contra el suelo, estamos descendiendo 22.000 pies y con una inclinación de 60 grados, dijo con desesperación.