Obra fue encontrada por casualidad cuando apareció en un aviso de venta de casa por internet
Veredicto pone fin a disputa judicial por la restitución de Retrato de una dama, desaparecida en 1940.
Un simple aviso inmobiliario, ofreciendo en venta una casa en el barrio Parque Luro, en Mar del Plata, Argentina, terminó revelando el paradero de una obra de arte cuyo rastro se había perdido hace más de 80 años.
Colgada en el living de la vivienda, justo sobre un sofá de terciopelo verde, se veía el cuadro «Retrato de una dama», atribuido a Giacomo Ceruti, pintor del siglo XVIII. Los últimos registros de la obra datan de 1940, cuando era propiedad del galerista Jacques Goudstikker, cuya colección de más de 1.000 pinturas que mantenía en Ámsterdam fue saqueada por los nazis durante la invasión de Países Bajos, en la Segunda Guerra Mundial.
El hallazgo en la fotografía lo hizo el periódico neerlandés Algemeen Dagblad, que dio aviso a las autoridades argentinas. Según Deutsche Welle (DW), el fiscal federal Carlos Martínez allanó la propiedad, pero no encontró el cuadro, que había sido descolgado. La casa pertenecía a Patricia Kadgien, hija de Friedrich Kadgien, quien fue identificado por los fiscales como miembro del partido nazi y asistente de Hermann Göring, uno de los líderes del régimen que encabezaba Hitler.
La mujer y su esposo, Juan Carlos Cortegoso, fueron imputados y quedaron con prisión domiciliaria. Tras la medida devolvieron el cuadro a través de su abogado, y quedó bajo custodia de la Corte Suprema Argentina. Patricia Kadgien aseguró que la pintura había sido adquirida por una cuñada de su padre en 1943, en un museo de Colonia.
El veredicto
La historia terminó el fin de semana, cuando el Juzgado Federal N°1 de Mar del Plata acogió el acuerdo de suspensión de juicio contra los dos acusados de retener y ocultar la pieza. «Retrato de una dama» quedó a disposición Marie Von Saher, nuera y única heredera del galerista Goudstikker, explica el periódico argentino La Nación.
Kadgien y Cortegoso lograron evitar el juicio en su contra, a cambio de desistir de todo tipo de reclamo sobre la obra. Además, tendrán que cumplir con un aporte solidario en cuotas de 2,4 millones de pesos, que deberán donar al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata.
«Comprendí bien, estoy de acuerdo, estoy informada», respondió Patricia Kadgien cuando el juez Santiago Inchausti le preguntó si aceptaba la medida.
«La señora Marei Von Saher no busca aquí una indemnización, ni una compensación económica, ni un beneficio patrimonial. Tampoco busca venganza. Lo que busca es la restitución», dijo durante la audiencia Guillermo Brady, uno de los abogados que representó a la heredera de Goudstikker, quien actualmente reside en Estados Unidos, según reporta Infobae.
La pintura, que se encuentra en buenas condiciones, está valorada en unos 250.000 euros (aproximadamente $270.000.000), «aunque el valor simbólico y patrimonial es bastante mayor», aclararon los fiscales.
Según la BBC, la heredera tiene la intención de que la obra se exhiba en Buenos Aires antes de que le sea entregada. En la audiencia se habló como posibilidad el Museo del Holocausto, aunque también se barajan otras opciones. Posteriormente, lo más probable es que «Retrato de una dama» se traslade hasta Países Bajos.
Los antecedentes exhibidos durante el proceso judicial en Mar del Plata apuntan a que el inventario completo del galerista llegó a manos alemanas, ya sea mediante saqueos o ventas obligadas, a un precio muy por debajo del valor real. Su principal destinatario habría sido Hermann Göring, asegura DW.
Su asistente, Friedrich Gustav Kadgien, huyó a Suiza al final de la guerra y luego se trasladó a Argentina, según consta en un informe desclasificado de la CIA, afirma el medio alemán. Nunca fue acusado de ninguna vinculación con los crímenes de guerra nazis y falleció en 1978 en Buenos Aires.


