La subasta tiene fecha para el 9 de abril y no hay postura mínima
Son objetos embargados de la casa de San Damián, donde aún viven Titi Ahubert y sus tres hijos. Hay que pagar $300.000, reembolsables, para participar.
Un comedor con seis sillas, sillones de living y terraza, máquinas deportivas, un jacuzzi, un sauna y una máquina de juegos Arcade Xtreme son algunos de los bienes que saldrán a remate este 9 de abril y que pertenecían a Daniel Sauer, uno de los protagonistas del caso Audio-Factop, actualmente en prisión preventiva en la cárcel Capitán Yáber.
El 15 de noviembre de 2024 se embargaron algunos de los bienes de Sauer en su casa en la calle San Damián 225, en Las Condes, donde viven su esposa, la influencer y periodista Titi Ahubert y sus tres hijos. En la oportunidad, se incautaron 21 bienes: un sillón curvo con cojines, una estatua de Buda, sillones, una máquina dispensadora de dulces, un estante porta pesas, una máquina pedalera Life Fitness, una máquina vibradora Dual, un boxing Punch bag, un escritorio blanco y una impresora, entre otros.
«Lo que me quedaba en la casa era lo que nadie quería y un par de cositas que a mí me gustaban. Por ejemplo, el comedor tenía 14 sillas y dejé seis», comentó Ahubert luego de la diligencia judicial. «Te dejan lo básico, las camas y el comedor, pero la gente que embargó tomó fotos al comedor y a las cosas que no se llevaron».
A cargo del proceso está la empresa de remates Mussa (rematesmussa.cl), que por segunda vez sacará el paquete de bienes de Sauer al mejor postor. Está vez el trámite será sin postura mínima. En febrero pasado se hizo el primer remate y se fijaron los montos, pero nadie se interesó.
Por ejemplo, la mesa de comedor con seis sillas y una alfombra tenía un monto mínimo de compra de $350.000, por los sillones, pouff, mesas y estatua de buda pedían $200.000, mientras que por el jacuzzi y el sauna se pedía como mínimo $500.000 por cada uno, porque sus precios en el mercado superan los $5.000.000.
«No llegaron postores, es algo que pasa. Antes todas las cosas tenían mínimo, pero como en esa oportunidad no llegaron postores, ahora van todos sin mínimo», explica Verónica Escobar, secretaria y encargada de la documentación judicial de Remates Mussa, dice que es normal que no lleguen postores y por eso esta vez no habrá piso mínimo. En este remate, añade, hay bienes especiales y de mayor valor que lo que se acostumbra a rematar.
«Son cosas especiales, no es del nivel de otros bienes que llegan hasta nuestra bodega. Máquinas de gimnasia llegan, pero saunas y jacuzzi no habíamos tenido. Y si hablamos de calidad, no tienen comparación con lo que ha llegado antes, son cosas caras», dice.
Garantía de $300.000
El remate se hará de forma online y quienes quieran conocer los productos personalmente pueden asistir al lugar donde se encuentran el 8 de abril. Para participar, hay que pagar una garantía de $300.000, que se devuelve en caso de que la persona no remate ningún objeto. Si subasta algo que excede ese monto, tiene tres días para pagar lo que falta.
Además del precio ofrecido, hay que considerar el pago de 7% más IVA de pago de comisión para el martillero.
Escobar explica que la idea inicial de la empresa es que una sola persona remate todos los bienes, para evitar quedarse con alguno. Si no lo consiguen, tendrán que ofrecer los bienes de manera individual.
Si alguien ofrece $100.000 por el juego Arcade o el jacuzzi, ¿se lo adjudican por ese precio?
«Claro, pero todo va a depender de las personas que se presenten al remate. Si se presentan tres, empiezan a pelear el precio. El sauna y jacuzzi estaban en $500.000, y ahora está sin mínimo, todo va a depender de las personas que se presenten al remate y los lotes que quieran comprar».
¿Están todas las cosas funcionando?
«El remate es a la vista, por eso hay un día de visita, sucede igual cuando se rematan propiedades y los autos. El comedor, sillones, el jacuzzi y el sauna aún están en la casa de San Damián y lo demás está en nuestra bodega de Calera de Tango. No debería haber problema para permitir ver las cosas en la casa porque es una causa que está en el tribunal».


