Los líderes eran denominados Los Pure o Los Viejos
La PDI y la Fiscalía detectaron que comercializaban las sustancias através de falsos delivery de comida y a chóferes de camiones de alto tonelaje.
En mayo de 2025 la jueza Leticia Rivera, del Juzgado de Garantía de Temuco, dejó en prisión preventiva a 25 sujetos, en su mayoría venezolanos, integrantes de dos facciones descolgadas del Tren de Aragua: Los Piratas de Aragua y Loyalty. Fueron formalizados por tráfico de drogas y asociación criminal.
Además, se les acusó de extorsionar a trabajadoras sexuales. Ellos contactaban a mujeres venezolanas y les exigían el pago de un monto semanal de dinero -o «pago de plaza»- a cambio de dejarlas ejercer su trabajo.
Este martes se realizó el control de detención de otras 35 personas, incluidas seis mujeres, en el mismo Juzgado de Garantía de Temuco. Veintinueve de ellos son venezolanos en situación irregular y también pertenecen a la facción Loyalty del Tren de Aragua.
Pese a que tres fueron detenidos en la Región Metropolitana, la banda operaba en Temuco. El fiscal regional de la Araucanía Roberto Garrido explicó que fue un trabajo conjunto entre el Sistema de Alta Complejidad del Ministerio Público (SAC) y la PDI.
«Se detectó una organización criminal con estructuras y liderazgos radicados en la región», detalló Garrido. En segundo término se ubicaban los traficantes o corredores, quienes viajaban hasta la Región Metropolitana para recibir las sustancias, particularmente cocaína y ketamina, que provenían de la zona norte de Chile.
Los últimos en esta cadena delictual eran los vendedores, que comercializaban la droga en pequeñas cantidades en distintos puntos de Temuco.
Los líderes del Loyalty les cobraban a los traficantes una franquicia, que denominaban «fichas». «Se pagaba un derecho para poder vender las sustancias psicotrópicas con diferentes montos de dinero. Si estas personas no cumplían con las cuotas que les fijaba la organización eran sancionadas con multas. Se iba generando así, una verdadera economía ilícita», destacó el fiscal Garrido.
Los delitos que se les imputan son asociación criminal para tráfico de drogas, lavado de activos y tráfico de drogas propiamente tal.
Los pure
El subprefecto Fabián Mac-Namara de la PDI desmenuzó cómo se estructuraba la organización. A la cabeza estaban los líderes, que eran llamados «Pure» o «Viejos». Luego venían «los corredores», que captaban a los vendedores, casi todos venezolanos.
«Como en su mayoría están en situación irregular no pueden acceder a tener cuentas bancarias. Por lo tanto, para el flujo de dinero, ya sea el pago por la venta de droga o (el pago) de los corredores a los líderes, se usaban cuentas de testaferros que eran chilenos. Para los delincuentes era beneficioso pertenecer a esta franquicia», detalló el policía.
Otro término que la PDI descubrió a medida que avanzaban las investigaciones es «la plaza». ¿Qué significa? «Es el nicho de venta que tenía cada uno de los corredores. Aquí identificamos dos plazas muy peligrosas. Una eran los servicios de delivery de comida que comercializaban droga. Otro punto era la venta a chóferes de camiones de alto tonelaje en la Ruta 5 Sur», indicó Mac-Namara.
Al momento de sus detenciones la PDI incautó $13.000.000 en efectivo, dos kilos de cannabis dosificados, listos para su venta, y alrededor de 500 gramos de cocaína.
El prefecto inspector Héctor Cornejo, jefe regional de la Araucanía de la PDI, indicó que el operativo para detener a los 35 sujetos movilizó a 260 funcionarios en ambas regiones. «El dinero se depositaba en cuentas y se enviaba al extranjero. Esto demuestra que hay extranjeros que vienen a operar a Chile para generar dinero que luego sacan del país», describió.


