Acá suman 18.000, pero hay más marcas, formación especializada y mejor infraestructura de carga
Como parte del reconocimiento recíproco de oficios, ChileValora homolga gratis los conocimientos en esta área para trabajar en ese país.
Maestros de cocina, linieros de redes de transmisión eléctrica y hasta locutores son algunos de los perfiles que podrán homologar gratis sus conocimientos en Chile y Colombia, lo que les abre nuevas posibilidades laborales en ambos países.
La medida forma parte de la primera convocatoria para el reconocimiento y homologación de certificaciones de competencias laborales entre ChileValora y el Servicio Nacional de Aprendizaje de Colombia (SENA), que incluye 14 perfiles laborales (ver tabla).
«Este es un paso histórico: Chile y Colombia serán los primeros países de la región en avanzar en el reconocimiento recíproco de certificaciones de estas competencias laborales», destaca Gustavo Rosende, subsecretario del Trabajo.
«Un chileno que tenga una competencia laboral certificada por ChileValora va a poder solicitar que sea reconocida en Colombia bajo este mecanismo, sin tener que partir de cero para demostrar lo que sabe hacer. Puede transformarse en una herramienta muy útil al momento de buscar empleo», proyecta.
La solicitud de reconocimiento es gratuita y hay 150 cupos para cada país. Se puede realizar desde el 21 de septiembre al 30 de noviembre, en el caso de los chilenos en chilevalora.cl (https://s.lun.com/chi4j8); una vez aceptada, se incorpora al SENA. «Esto no entrega una visa, residencia o un permiso de trabajo. Cada persona debe cumplir íntegramente con la normativa migratoria y laboral en el país que quiera trabajar», aclara el subsecretario.
Necesitan gente
Uno de los perfiles que llama la atención son los especialistas en mantenimiento de autos eléctricos. En Colombia estos vehículos representan el 10% de las ventas, mientras que en Chile llegan a 6,4%, detalla Diego Mendoza, secretario general de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC).
«Producto no solo de la apertura del mercado, sino también de incentivos y subsidios, el auto eléctrico en Colombia termina siendo mucho más barato y económico a lo que lo puedes tener en nuestro país», asegura. «Por otro lado, Chile es un mercado más competitivo que el colombiano. Aquí tenemos 86 marcas este año con ventas regulares, en Colombia hay muchas menos. Por tanto, contamos con buenos profesionales en tecnologías muy distintas», destaca.
¿Están los especialistas nacionales capacitados para migrar? «Mi opinión es que sí, porque tenemos carreras profesionales de formación en dos a cuatro años, hemos lanzado varias especializaciones en electromovilidad, electromecánica. Creo que sí podría ser atractivo exportar ese talento a Colombia», proyecta.
Faltan cargadores
Concuerda Diego Marchant, jefe de electromovilidad en Emasa, distribuidora de grandes marcas que cuenta con una OTEC de capacitación.
«Chile ha tomado varias iniciativas en cuanto a la formación de especialistas en vehículos eléctricos respecto a otros países. Las instituciones de educación superior y empresas, como nosotros, que nos encargamos de levantar el perfil de especialistas de ChileValora, realizan cursos de capacitación. Hay expertise en cuanto a capital humano», afirma.
Si bien calcula el parque eléctrico colombiano en unos 80.000 vehículos -versus 18.000 en nuestro país- allá el crecimiento cae en manos de particulares, lo que acarrea un inconveniente: «La diferencia está en que Chile se ha desarrollado mucho más en la infraestructura de carga y el transporte público, algo en lo que Colombia está muy al debe. Ellos tienen un cargador cada 100 vehículos eléctricos, nosotros estamos en ocho por cada 100. Ambas cosas tienen que ir de la mano, por lo que también necesitan gente que trabaje en esa infraestructura», comenta.
Base sólida
José Miguel ORyan, director académico del CFT Estatal de la Región de Los Lagos e ingeniero mecánico automotriz, valora la estrategia educativa del rubro.
«Muchos de los programas formativos que uno se encuentra en distintas casas de estudio hoy día tienen una estructura muy similar a las de formación que se ven en las grandes marcas automotrices, y eso se ve posicionado, por ejemplo, en el énfasis que le dan a la seguridad del manejo de la alta tensión. Yo diría que Chile ha generado una estructura de electromovilidad de manera muy responsable y con una visión de futuro muy grande», opina.
«Podemos tomar un técnico chileno, ponerlo en una marca y va a poder seguir formándose con una base muy sólida, eso es muy cotizado hoy día», señala.


