Por primera vez, a sus 28 años, su familia la acompañó en la competencia
La tenismesista obtuvo tres oros y una plata. No puedo creer el torneo que hice, dijo.
Hace tres días comenzó su cosecha de oros. El primero en duplas mixtas con su mejor amigo Gustavo Gómez, derrotando a Brasil. Después obtuvo medalla de plata con Paulina Vega en dobles femeninos, seguido de su segundo oro en individual damas, ante Brasil nuevamente. Y cerró su faena con una tercera presea dorada en equipos femeninos, con Paulina Vega y Valentina Ríos. Es el resumen de Daniela Ortega, una de las estrellas del Team Chile.
La tenismesista de 28 años consiguió repetir la hazaña que hizo en los anteriores Juegos Suramericanos en Paraguay 2022, donde también obtuvo tres medallas de oro y una de plata.
Así el equipo chileno cerró su participación en los Juegos de Santa Fe, Argentina, con la obtención de una última medalla que dejó en 49 los oros en el medallero oficial, quedando cuarto en la clasificatoria final.
«Estoy muy contenta, emocionada. Mi mamá y mi hermano es la primera vez, en todos los años que llevo jugando, que me vienen a ver afuera en el extranjero, así que esto es para ellos», festejó Daniela cuando ganó su primer oro.
Y pues, con tal energía y apoyo que le brindó su familia, ella no hizo más que regalarles alegrías de vuelta, cada día más.
En algunas transmisiones y en imágenes compartidas en las redes sociales se vio en varias ocasiones a la familia de Ortega, que desde las graderías la acompañaron y le celebraron cada punto. Ella, al escuchar esas pequeñas voces dentro de tantas otras, se motivó cada vez más y alcanzó el éxito con y para ellos.
Y así obtuvo su segundo oro, el que la coronó como la mejor tenismesista femenina de Sudamérica. Tras ganar, miró a la galería buscando el amor y saludo de su familia. Ellos la recibieron después en la galería y le devolvieron un cálido y orgulloso abrazo.
«Llevo tres medallas, dos de oro y una de plata, estoy feliz y contenta de lo que estoy viviendo. Las emociones vienen desde ayer, tras mi medalla con Gustavo. Anoche no pude dormir nada, me tomé una melatonina y no me hizo ni efecto. Hoy estaba muy cansada, antes de jugar tenía mucho sueño, fue muy difícil lograr lo que pasó hoy. Esto se lo dedico a mi mamá y a mi hermano que vinieron a verme por primera vez. Mi papá no pudo venir por trabajo, pero me está viendo desde la casa, él siempre está», agradeció en su segundo día de cosechas, cuando aún no sabía que tendría un día más de glorias.
Su tercer oro llegó junto a sus compañeras, con quienes derrotó nuevamente a representantes de Brasil, pero el festejo fue el mismo. Primero abrazarse con sus amigas y luego mirar a las tribunas para dedicárselo a quienes la fueron a ver por primera vez en su carrera.
«Estoy contenta, no puedo creer todavía este torneo que hice y que hicimos. Estoy muy contenta por todas, por el equipo, y esto va dedicado a todo Chile y a quienes nos apoyan todos los días», expresó, tras su última medalla de oro.


