Me vas a terminar odiando, amigo mío: tengo más consejos para Fiebre de canto.
Soy un fiel seguidor de «Fiebre de canto» y en ese programa tengo un interlocutor de lujo. Nada menos que uno de los jurados. Y no cualquiera, sino que el outsider. Sí, Vasco Moulian.
Como debo cuidar mi anonimato como hueso de santo, me comunico por acá con él. Siempre confiando, claro, que nadie leerá los mensajes, ya que se trata de una carta privada. Apelo a los códigos.
Mis recomendaciones anteriores, que le hice llegar el 19 de agosto último, fueron todas bien acogidas y oportunamente materializadas. Por ejemplo, reemplazaron la lánguida fanfarria que anunciaba las notas o votos de cada jurado por la ágil y vigorosa cortina musical de siempre, la de «Fiebre de baile».
Otros tips que fueron incorporados: Emilia Dides está mucho más empoderada como jueza, el backstage ahora es un recreo y las cámaras están despiertas para tomar a las personas del público que nombra o a las que se dirige la conductora, Diana Bolocco.
Estimado Vasco, por favor haz llegar estas propuestas a Charly (Carlos Martí, el director) y su equipo:
1.- Siguen faltando los N.N. entre los concursantes. Aunque entró Agustín Jr., que no es taaan conocido a nivel masivo, echo de menos rostros nuevos. Con los que están ahora, salvo por el arrastre de la encantadora Geraldine Muñoz, dificulto que llenen el Movistar Arena para la final.
2.- Un solo alcance sobre Diana, que nuevamente está redondeando una temporada soberbia (no nos dimos cuenta de cuándo la hermana chica de Cecilia Bolocco se convirtió ante nuestras narices en la mejor animadora de la televisión chilena). La sugerencia es que no diga de tanto en tanto quién va liderando en los puntajes parciales de cada noche porque eso provoca una innecesaria merma de suspenso. Es lo único. Estás estupenda, Diana.
3.- Que la obertura del próximo domingo nos regale una cancioncita de Ale Sergi. Es un crimen tenerlo y que no interprete «Tu misterioso alguien» o alguno de los himnos de Miranda!, que lleva 20 años deleitando al mercado hispanoparlante.
4.- Esta última es una petición casi de índole humanitaria. Inviten una noche de estas a Mauricio Pinilla y denle la oportunidad de cantar de nuevo las mismas canciones que lo volvieron tristemente famoso incluso más allá de nuestras fronteras («Que lloro» y «Si tú no vuelves»). Mi idea es que lo haga tan bien preparado que su presentación resulte impecable y deje en el pasado sus pesadillescas performances anteriores. Todos merecen una segunda oportunidad.


